Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1 | AUTOMOVILISMO

Hakkinen, por fin

El finlandés logra su primer triunfo en 11 meses, por delante de Schumacher y Barrichello

Cuando la carrera concluyó, Michael Schumacher se cruzó con Mika Hakkinen y le estrechó la mano. Fue un gesto muy simple, nada protocolario, pero suficiente para comunicarle que se alegraba de su triunfo y que, a lo largo de la temporada, siempre le había esperado en el podio. Hakkinen consiguió ayer su primer triunfo de la temporada, el 19º en la fórmula 1, y cerró en el Gran Premio de Gran Bretaña una larga sequía de victorias que se extendía desde hacía 11 meses en el Gran Premio de Bélgica. Schumacher (Ferrari) concluyó segundo, seguido de su compañero de equipo Rubens Barrichello.

'Me siento realmente bien', confesó con una sonrisa que llevaba congelada en su rostro desde hacía demasiado tiempo. '¡Hacía ya tanto que no me colocaba en lo más alto del podio! Me encanta que la victoria haya llegado en el circuito de Silverstone, donde siempre había querido imponerme'.

Más información

Todo le rodó de cara al finlandés. La desgracia que le había estado persiguiendo todo el año -lleva seis carreras sin puntuar, y en algunas de ellas su coche ni siquiera arrancó en la parrilla de salida-, se evaporó ayer y, casi como por arte de magia, su McLaren Mercedes voló hasta el triunfo sin pérdida de tiempo.

El binomio, piloto-bólido, se fusionó esta vez de tal forma, que apareció como un conglomerado imparable. Hakkinen, que este año había subido al peldaño más bajo del podio sólo una vez en Montreal (10 de junio), no tuvo problemas para adelantar a Michael Schumacher en las primeras vueltas de la carrera de Silverstone. Mientras la flecha de plata pasaba por el lado del bólido rojo del triple campeón mundial, dio la sensación de que Schumacher ni siquiera se revelaba. Aceptaba el hecho como algo consustancial, como algo que había estado esperando y que nunca acababa de producirse. Ni le cerró, ni mostró el más mínimo impulso de cuestionar el adelantamiento.

'Cuando Mika se colocó a mi lado para avanzarme', se limitó luego a confesar Schumacher, 'no podía hacer nada. Tenía ya dificultades para mantener mi coche en la pista, especialmente en aquella zona del trazado. No estaba bien equilibrado. En la próxima carrera todo será distinto'.

Pareció haber cierta resignación en Schumacher, algo muy poco habitual en él. Además de Hakkinen, también el colombiano Juan Pablo Montoya (BMW Williams) le adelantó antes de entrar por primera vez en boxes. Era evidente que el alemán llevaba el depósito lleno de combustible porque la estrategia de equipo fue parar una sola vez en los talleres.

Tal vez no fue la más acertada, porque la distancia que alcanzó Hakkinen le permitió regresar de los talleres todavía dirigiendo la carrera. Sin embargo, por primera vez, dio la impresión de que Schumacher no quería arriesgar. Con 84 puntos, tiene el Mundial a tiro y cada punto adquiere transcendencia en la recta final del campeonato. Además, ayer su único rival, el escocés David Coulthard (McLaren Mercedes) quedó fuera de competición en la tercera vuelta, tras un problema con la suspensión por culpa de un roce con Trulli (Jordan). Los seis puntos que ayer agregó el alemán a su cuenta le sitúan con una ventaja de 37 sobre Coulthard, cuando quedan 60 en juego (faltan seis carreras).

Ayer, se restablecieron los parámetros que los expertos habían marcado en el inicio de la temporada: la pugna entre Schumacher y Hakkinen. Lo demás pasó a ser secundario. Volvió a quedar patente que el motor BMW es el más rápido del circuito. Williams estuvo en la lucha por la victoria, e incluso mantuvo a Montoya como líder de la carrera durante algunas vueltas. Sin embargo, el colombiano quedó relegado a la cuarta posición, tras pasar dos veces por los boxes, y Ralf Schumacher, el piloto que más ha progresado este año, se vio forzado al abandonocon problemas de motor en la 37ª vuelta, de las 60 que se corrieron.

McLaren Mercedes reaccionó ayer frente a los rumores de retirada de Hakkinen por los pésimos resultados del año. El futuro del doble campeón mundial en McLaren no está claro. Se especula que podría fichar por Toyota, y que Jacques Villeneuve, que ayer arremetió contra su escudería (BAR), se ha ofrecido para sustituirle.

Mika Hakkinen celebra su podio en el podio de Silverstone.
Mika Hakkinen celebra su podio en el podio de Silverstone.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 15 de julio de 2001.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50