El presidente de Kenia recomienda dos años sin sexo para prevenir el sida

Moi deplora un plan del Gobierno para importar preservativos

El presidente de Kenia, Daniel Arap Moi, ha pedido a los ciudadanos de su país que se abstengan de practicar el sexo durante al menos dos años para frenar el avance del sida. Moi hizo esa recomendación coincidiendo con el anuncio de un plan de su Gobierno para importar 300 millones de preservativos con el fin de prevenir la enfermedad. 'Como presidente, soy reticente a gastarme millones de chelines en la importación de estas cosas', declaró Moi durante una reunión de la Sociedad Farmacéutica de Kenia.

Como medida preventiva adicional, el presidente recomendó a los kenianos que se abstengan de tener relaciones sexuales, 'aunque sólo sea durante dos años'. Moi ha sido duramente criticado por no hablar claramente del sida hasta hace un par de años; parece que ahora se refiere a la plaga sin ambages: El pasado mes, en unas declaraciones a la televisión nacional, el presidente dijo que 'todo aquel que contagia a otra persona con el virus del sida debería ser condenado a muerte'.

El plan del Gobierno de importar 200 millones de condones anuales, con un costo de 14 millones de dólares (unos 2.800 millones de pesetas) se ha topado con la oposición de líderes religiosos musulmanes y cristianos, que piensan que el Ejecutivo debería promover más activamente la abstinencia. 'El adulterio va contra las leyes de Dios, e importar condones hará que más gente practique el sexo', dijo el arzobispo católico de Mombasa, John Njenga. El jeque Mohamed Dor, líder de la comunidad musulmana, advirtió de que el país 'está suicidándose' al importar tantos condones, ya que ello anima a los jóvenes 'a tener relaciones sexuales de forma prematura'.

El Ministerio de Sanidad keniano estima que 700 ciudadanos mueren cada día de sida y que 2,3 millones son seropositivos en una población de 30 millones. A finales de 1999. El mes pasado, el Parlamento de Kenia se convirtió en el segundo de África en legislar para que el país pueda importar y fabricar medicamentos genéricos para tratar a los seropositivos.

Mientras que algunos kenianos aplaudieron el llamamiento a la abstinencia sexual, otros dijeron que seguirán teniendo relaciones sexuales sin preservativo. 'Es como comerse un caramelo con el envoltorio', declaró el taxista James Karijoki. 'Hay que practicar el sexo; los que tengan que morir, morirán, y el que no se contagie del sida, mejor para él'. Pero otros subrayaron que cada vez más hombres optan por usar protección. 'Es difícil mantener a los hombres a raya, así que traer más condones al país me parece una idea brillante', declaró la joven Wangui Wambugu en la capital.

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