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DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD

Martínez acusa al jefe del Ejecutivo de gestionar como un 'oligarca' y 'represor'

'Teme usted que el PP pueda desbaratar el chiringuito que la oligarquía sectaria que usted preside tiene montado en Andalucía'. Ésta fue una de las primeras frases que pronunció ayer la presidenta popular, Teófila Martínez, tras la exposición de Manuel Chaves y que dio lugar a uno de los debates más broncos entre ambos en sede parlamentaria. Martínez dibujó una gestión 'catastrófica' del socialista para procurar una Andalucía 'maniatada y manejada', con un espíritu 'censor y represor'. La alusión de la popular a supuestos casos de 'corrupción' en la venta de Prensa Sur provocó que Chaves, en la réplica, sacase a relucir los casos de Josep Piqué y la Zona Franca de Cádiz.

La líder de los populares optó por un discurso de pirámide invertida y, a los pocos minutos de empezar a hablar, Martínez ya había atacado por los flancos más sensibles al foco mediático, como la polémica de las cajas de ahorro y la venta de las acciones del PSOE en la empresa Prensa Sur. Sólo al final se refirió genéricamente a las 35 propuestas de resolución que presentará hoy su grupo y a la necesidad de recuperar 'la alternativa de dignidad andalucista'.

'Oligarquía' fue uno de los términos favoritos empleados por la presidenta del PP, junto a enunciados en los que remarcó el carácter autoritario del PSOE y la Junta en todos los aspectos de la vida andaluza.

En primer lugar, Teófila Martínez se lamentó por haber confiado en la 'palabra y sinceridad' de Chaves respecto al frágil acuerdo de PP y PSOE sobre cajas de ahorro: 'Lo que ha querido y sigue queriendo es ocupar las cajas andaluzas para que una caja única controlada por usted y por la oligarquía política que preside sea un instrumento más de aprovechamiento partidista, de doblegamiento y de control'.

Enseguida pasó a Prensa Sur, que calificó como un asunto de 'corrupción' que merece una comisión de investigación parlamentaria, como también las actividades de la empresa pública Egmasa.

En la réplica, Chaves, con la fórmula de frase figurada -'es lo mismo que si yo dijera', utilizó como preámbulo- se refirió a los casos de la Zona Franca de Cádiz y la implicación del ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, en la venta Ercros. Y aprovechó para contrastar la actitud del PSOE en el debate del Estado de la Nación y la del PP en la Cámara andaluza.

Teófila Martínez atribuyó al socialista y su gabinete una 'obsesión dirigista' que llega a la 'persecución' del discrepante, con un comportamiento antidemocrático, 'censor y represor'. 'Lo que usted quiere es una sociedad andaluza controlada y manejada por su partido', espetó, y recurrió otra vez a la palabra-fuerza: 'Su grupo de oligarcas pretende tener a la sociedad genuflexa, dependiente y desesperanzada'. En el apartado económico, por el que pasó de puntillas, salvo para denunciar la 'brecha' que separa a Andalucía de otras comunidades y Europa por la gestión 'catastrófica' de Chaves, la popular insistió igualmente en el 'control' socialista, así como sus políticas 'dirigistas, asfixiantes y partidistas'.

'No ha dicho nada'

El presidente de la Junta censuró a Martínez los lugares comunes de su intervención, 'un discurso plagado de latiguillos', que no ha había tenido, dijo, 'la cortesía' de variar para contestar a sus planteamientos. 'No porque me llame oligarca, cacique o fascista va a tener más razón', señaló. 'Su discurso vale para un roto y un descosido, es que no ha dicho absolutamente nada de nuestra tierra', remachó.

Chaves se defendió de las acusaciones de inactividad con una batería de datos y de la recurrente culpabilización del Gobierno central de todos los males andaluces que le reprochó Martínez con un ataque: 'El problema del PP está en ustedes mismos, porque el criterio de Andalucía es el color de su gobierno, por eso dejan las competencias en Despeñaperros y están planteando una fractura entre las autonomías'. En las cajas de ahorro se detuvo para decir a los populares que la injerencia política la han practicado, sobre todo, ellos, y los ministros Rato y Montoro, así como que un partido que lidera el incumplimiento de la ley 'no merece gobernar'.

Y en el liderazgo de Martínez hurgó en la llaga: '¿Cuántos dirigentes del PP han pasado por aquí? ¿Será usted la candidata de 2004? ¿Cuántas elecciones han perdido? Cuando no alcanzan el poder se ponen nerviosos, crispan la vida política y acuden al juego sucio. El protagonista del PSOE andaluz soy yo, y no permitiría que me ocuparan el espacio desde Madrid los fines de semana '.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de junio de 2001