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DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN

Los grupos minoritarios critican el aumento de las desigualdades regionales

Aznar defiende la actuación policial del pasado domingo en Barcelona

El turno de intervenciones en la mañana de ayer lo inició Francisco Rodríguez, del Bloque Nacionalista Galego (BNG), quien denunció que la mayoría absoluta del PP ha causado importantes déficits democráticos en España. A su juicio, se ha demonizado a las minorías, se ha reducido el pluralismo político, ha aumentado la identificación entre partido gobernante y Gobierno, y ha disminuido el reconocimiento de la realidad plurinacional. Según él, iniciativas legislativas como la Ley de Estabilidad Presupuestaria persiguen restar competencias a las autonomías.

José Núñez, del Partido Andalucista (PA), insistió en la incapacidad del Gobierno para corregir las desigualdades económicas entre comunidades, y añadió que Andalucía no se siente reflejada en el balance tan halagüeño que realizó el presidente en su intervención de apertura del debate. Núñez pidió a este respecto que se aproveche la negociación del nuevo sistema de financiación autonómica.

José Antonio Labordeta, de Chunta Aragonesista, negó que el diálogo haya presidido la acción del Gobierno como ha quedado demostrado, según él, con el Plan Hidrológico Nacional. Un proyecto que supone, a su juicio, un 'enfrentamiento entre comunidades autónomas, la inundación de pueblos y la megalomanía absurda del hormigón'.

Más duro fue el diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Joan Pugicercós, quien afirmó que la política del PP respecto a Cataluña es como la de un 'matón de barrio' porque 'es fuerte con los débiles', impone 'por cañetes el Plan Hidrológico Nacional' e infiltra 'alborotadores profesionales para legitimar su represión', en referencia a la polémica actuación de la policía el pasado domingo en Barcelona durante la marcha antiglobalización. Joan Saura, de Iniciativa per Catalunya (IC-V), insistió sobre este tema y reclamó la dimisión de la delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García-Valdecasas, por haber amparado la 'violenta represión policial'.

En la réplica, José María Aznar se declaró convencido de la profesionalidad y eficacia de la policía en su intervención del pasado domingo en Barcelona, y distinguió entre el derecho a manifestarse pacíficamente y el 'dedicarse a romper lunas, a asaltar tiendas, a romper mobiliario urbano y a hacer en una ciudad lo que no se puede hacer desde el punto de vista de la violencia'. El presidente reiteró su voluntad de no destituir a los ministros Josep Piqué y Jaume Matas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2001