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Pérdidas y ganancias

Dos chalés en Rota (Cádiz), uno en Cambrils (Tarragona), el piso en el que residían sus padres en Zaragoza y cinco plazas de garaje es todo el patrimonio inmobiliario que la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid ha logrado embargar a Luis Roldán, ex director general de la Guardia Civil, y que sacará a subasta. Hasta ahora se ha adjudicado el piso de Zaragoza y una plaza de garaje.

Los avatares de la colección de pisos, chalés y fincas acumulados por Roldán durante su etapa pública se resumen así: el chalé en Aravaca (Madrid), calle de Aranzueque, de 282 metros cuadrados, no ha sido embargado porque estaba escriturado a nombre de su hijo Luis Javier, entonces un estudiante de 21 años. Argumentó que lo adquirió con la herencia de su abuelo y la ayuda de su padre.

Un piso en Pozuelo de Alarcón (Madrid), registrado a nombre de un hermano de Elisa Rodríguez, su ex compañera sentimental, también se ha librado del embargo judicial pese a que el propio Roldán confesó a una comisión parlamentaria del Congreso que le entregó el dinero para pagarlo con el acuerdo de recuperarlo después.

Ejecuciones bancarias

La finca de frutales de Mequinenza, localidad aragonesa, se ha salvado también de la confiscación judicial. La Audiencia intentó anotar su embargo en el Registro Mercantil, pero el registrador lo rechazó porque ya estaba vendida por Banesto, que ejecutó un crédito hipotecario.

Francisco Paesa diseñó para Roldán un falso embargo sobre esta propiedad y otros bienes de Europe Capital, SL. La sociedad argentina Compañía General de Mandas, propiedad de un amigo de Paesa, reclamó a Roldán 180 millones por un supuesto impago de tres cheques del BBV y Caja Madrid. Entre lo embargado estaban las acciones de la sociedad Fruval, que explotaba la finca.

El piso de la madrileña calle de Platerías, de 400 metros cuadrados, con baños de ónice semiprecioso, en el que residía Roldán, cayó en poder del BBV, que ejecutó su derecho preferente sobre la Audiencia Provincial de Madrid, ya que la vivienda tenía una hipoteca de 50 millones de pesetas.

La entidad bancaria lo sacó a remate y lo compró un alto cargo del Partido Popular. Los vecinos cobraron los seis millones de pesetas que les adeudaba Roldán por impago de los gastos de comunidad y para el Estado no sobró 'ni un céntimo', según fuentes próximas a la ejecutoria.

El chalé en Cizur Menor (Pamplona) corrió una suerte parecida. La Caja de Ahorros de Navarra ejecutó su derecho sobre una hipoteca, se subastó y la Audiencia embargó cuatro millones que sobraron. De las cuentas suizas se han embargado cuatro millones y otros 89 están en litigio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de junio de 2001