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Reportaje:Semifinales de la Copa del Rey | FÚTBOL

La discreta marcha del capitán

Toni Muñoz se despide del Atlético, a sus 33 años, tras 12 temporadas en el club y 251 partidos de Liga

Toni Muñoz, un lateral cordobés de 33 años sonriente y discreto, que aún conserva el acento andaluz y al que le gusta andar suavemente, de puntillas, se despidió ayer del Atlético de Madrid después de 12 años y 251 partidos jugados en la Liga: 'El de hoy [en la Copa], si no pasamos la eliminatoria, será el último con la camiseta rojiblanca'. La cal de La Romareda será la última que levanten los tacos de su botas defendiendo el escudo del Atlético. Toni tendrá, pues, su pequeño homenaje antes de dejar el club: hoy será titular.

Toni, el capitán, levantó la mano y como de pasada, sin darse importancia, dijo adios. A su estilo: eficaz y elegante. Tan sencillo como correr pegado a la línea que delimita el terreno de juego y centrar con el temple de los que conocen el oficio.

Un oficio en el que Luis Aragonés le dio la oportunidad de debutar en septiembre de 1990, ante el Valencia, en Mestalla. Entonces tenía 22 años y jugaba de interior izquierdo. Un tipo tranquilo y con clase al que el técnico de Hortaleza retrasó a la posición de lateral. En la ingrata tarea de correr de área a área se hizo famoso, ganó tres veces la Copa del Rey y una la Liga. Dos años más tarde, en 1992, debutaba en la selección, con la que disputó diez partidos y marcó dos goles.

Tiempos de gloria que, junto a la generación acunada por Aragonés en aquellos años, los Solozábal, López, Aguilera..., explotarían con la consecución del doblete, la Liga y la Copa, en 1996 bajo el estricto gobierno de Radomir Antic.

Pretendido por el Real Madrid de Jorge Valdano, Toni siempre prefirió permanecer próximo a la ribera del Manzanares, donde se asienta un convulso club al que sigue agradecido: 'Sólo tengo palabras de agradecimiento para la entidad. Ha sido un privilegio jugar aquí'.

Un privilegio que parecía eterno después de los 251 partidos disputados en la Liga. Un privilegio que ayer acabó sin brusquedad. No era eterno: Toni ya no será el número 3 del Atlético.

El futuro del lateral será, seguramente, el regreso a su tierra natal, Córdoba. El equipo de su ciudad ya le ofreció el año pasado la posibilidad de incorporarse a su plantilla y Toni considera: 'Sería muy bonito acabar mi carrera allí'. No obstante, tampoco descarta marcharse al extranjero: 'Mexico me atrae mucho. Pero tengo familia y una hija. No sé...'.

Antonio Muñoz, Toni, dejará un brazalete de capitán huérfano en el estadio Calderón, pero él no ve nada excepcional en el adiós de un futbolista de 33 años: 'Todo el mundo pasa'. Un ocaso lento e inevitable que desde hace tres temporadas apagaba sus números -se acostumbró a la suplencia en el curso 1997-98, en el que disputó 13 partidos- y que culmina ahora con sólo siete encuentros en la Liga. Pero sus huellas están sembradas en la banda izquierda del Manzanares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de junio de 2001