Un fallo informático desvela los datos de usuarios de 6 bibliotecas

Cultura subsanó ayer el problema, después de tres meses

La empresa ICM, responsable de la instalación de los soportes tecnológicos de la Comunidad, instaló el programa Absys en 1999. La primera biblioteca informatizada fue la Regional, en la calle de Azcona, en el distrito de Salamanca. De forma escalonada y a lo largo de los dos últimos años el sistema se fue instalando en otros centros, hasta completar seis. La Comunidad tiene 17 bibliotecas.

En la actualidad, los locales que cuentan con este servicio son la Biblioteca Central (Felipe el Hermoso, 4), Latina (Avenida de Rafael Finat, 51), Pedro Salinas (Puerta de Toledo, 1), Retiro (Doctor Esquerdo, 189) y Vallecas (Extremeños, 5).

El error informático, según Carlos Baztán, se detectó a finales del pasado marzo pero, según dijo, 'la directora de bibliotecas públicas no le dio importancia porque sólo se recibió una queja'. La Consejería de Cultura, añadió Baztán, se puso en contacto entonces con la empresa suministradora para solucionar el fallo. Las opciones que manejaba Cultura eran, según explicó Baztán, bloquear el uso de los ordenadores, lo que hubiera dejado sin servicio general a los usuarios, o dejar que se mantuviera el fallo mientras se encontraba otro programa informático. Sólo hasta ayer fue posible solucionarlo.

Dos tipos de consulta

El sistema Absys, tal y como estaba instalado en los ordenadores que se utilizan para consultas, permitía que cualquier persona tuviera acceso a los datos de los afiliados. El programa ofrecía una consulta por autor y otra por lector. Si un usuario quería verificar sus datos, es decir, los libros que había tomado prestados, el tiempo que había tardado en devolverlos a la biblioteca y la fecha de caducidad de su carné, entre otras cosas, debía introducir su número y una contraseña (password). Pero a causa del fallo informático, cuya causa no precisó ayer Baztán, no era imprescindible escribir la contraseña para que apareciera en la pantalla el historial completo de cualquier usuario, incluido su nombre y DNI.

El director general se mostró preocupado por el asunto y aseguró que la consejería ha avisado ya a la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad 'para que conociera la situación'. 'Si algún usuario se siente lesionado en sus derechos le daremos todas las explicaciones que haga falta', aseguró Carlos Baztán.

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Un usuario de la biblioteca de Pedro Salinas, en la calle de Puerta de Toledo, se quejaba el pasado lunes de la situación creada: 'Yo llevo mucho tiempo viniendo aquí y no me había dado cuenta de que cualquiera podía obtener mis datos. Me parece muy grave que, si el programa está instalado desde hace tiempo, no hubieran detectado el error antes'.

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