Reportaje:

Sonidos de cine

Gerardo Vera muestra su colección única de discos originales con bandas sonoras de filmes

Es un mitómano fetichista, un melómano irredento y el cine es su pasión confesa más grande. Todo ello lo admite bajo los acordes de una partitura de Bernard Herrman de fondo. Para el escenógrafo y director de cine y ópera Gerardo Vera (Madrid, 1947) ha supuesto una de las mayores felicidades de su vida que la Casa Natal de Picasso en Málaga, con motivo del cuarto Festival de Cine Español, acogiera una exposición con 325 cubiertas de primeras ediciones originales norteamericanas de discos de bandas sonoras de películas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta. 'La música de mis sueños reúne sólo una parte de una colección de valor incalculable', señala el autor de Segunda Piel.

Los discos están agrupados por compositores en una sobria presentación que resalta la calidad del diseño de estas excepcionales carátulas de cartón duro, que contenían recios vinilos. Entre los álbumes de este gran escenógrafo de ópera y cine y hoy realizador hay auténticas joyas. Como las tres ediciones diferentes que se hicieron de Lo que el viento se llevó de Max Steiner, todas las bandas sonoras de Nino Rota para Fellini y los diseños de Saul Bass para los créditos, discos y carteles de los filmes de Preminger.

También cuenta con decenas de discos de 10 pulgadas, como los de Estación Termini, Sed de mal, La bella del Pacífico y El mayor espectáculo del mundo. Este último es el que más ama por ser el que abrió la colección.

Todos, por supuesto, son ediciones originales en inglés, compradas en subastas o tiendas de coleccionista de Londres, Alemania y, sobre todo, Estados Unidos.

La principal es Footlights Records, un comercio que reúne rarezas para melómanos visitando pueblos perdidos de Norteamérica buscando piezas añejas en los arcones.

'Yo era un niño muy mitómano y emocional, me encantaba el cine pero me entraba antes la música que la imagen; eso me llevó a la ópera y a comenzar a coleccionar discos como un poseso', recuerda. Los primeros claro, eran ediciones españolas. Pero ya las vendió. Ahora sólo quiere primeras ediciones americanas.

Una vez descubrió que en los cines de Londres la música de las películas sonaba mejor que en España. 'Aquí se eliminaba o se bajaba la música cuando hablaban los actores, esa falta de respeto por la obra de arte es algo muy nuestro', dice Vera, que comienza en octubre el rodaje de su próximo filme, Deseo, con guión de Ángeles Caso.

Recuerda que el año 1985 criticó la emisión en TVE de Perdición, de Billy Wilder, con la banda sonora de La caída del imperio romano. 'Fue gracias a Pilar Miró que se comenzó a respetar el cine en televisión en formatos, versiones originales y bandas sonoras', recuerda. Por eso ahora se indigna con que 'una cadena pública como Telemadrid destroce sistemáticamente el formato original de las películas en cinemascope; es intolerable'.

Gerardo Vera, en la exposición <i>la música de mis sueños</i>.
Gerardo Vera, en la exposición <i>la música de mis sueños</i>.JULIÁN ROJAS

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de junio de 2001.

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