Jordi Pujol considera que el nuevo acuerdo sobre financiación 'será una mejora segura'

Optimismo. Ese es el calificativo que describe la opinión del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, sobre la nueva financiación autonómica que el Gobierno catalán está negociando con el Ejecutivo central. En opinión de Pujol, este acuerdo significará un avance importante respecto al actual sistema económico. 'Será una mejora segura, aunque no sé si será suficiente', dijo Pujol en el valle de Boí, donde inauguró la 12ª edición de la Trobada al Pirineu, un foro de debates económicos de los responsables de las principales empresas leridanas.

El presidente catalán estimó positivo que el Gobierno del Partido Popular esté ahora más predispuesto a negociar y a asumir conceptos que antes rechazaba sistemáticamente. En concreto, Pujol se refirió a la cesión del reivindicado cesto de impuestos en el que estén incluidos los impuestos especiales y los indirectos. 'Todo eso se nos había negado antes', añadió.

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Pujol afirmó que le gustaría tener una agencia tributaria propia de Cataluña, pero mientras eso no sea posible dijo que se conforma con tener más influencia en esta parcela. 'Eso no quiere decir', señaló, 'que el resultado de la negociación tenga que ser bueno, ya que todo dependerá de las cantidades y de los porcentajes que correspondan a la Generalitat'. El Ejecutivo catalán contará con el 40% del consorcio que gestionará la Agencia Tributaria en Cataluña (véase EL PAÍS del pasado 30 de mayo), según el principio de acuerdo al que llegaron el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el consejero de Economía, Francesc Homs.

El presidente catalán dijo que es prematuro hablar de esta cuestión cuando aún se están discutiendo aspectos concretos de la financiación autonómica, aunque considera un gran paso adelante que el Gobierno central esté dispuesto a asumir reivindicaciones sobre las que antes no quería ni siquiera negociar.

'Es bueno', añadió, 'que ahora podamos hablar de los impuestos indirectos y especiales, del IVA, de los carburantes, de las matriculaciones y de la Agencia Tributaria, pero no sabemos qué representará todo esto en la práctica y si en el momento de recibir el dinero nos parecerá suficiente. Que será una mejora es seguro, aunque falta saber si satisfará nuestras expectativas'.

Pujol también se refirió a otros aspectos que el Ejecutivo central no acepta negociar, y uno de ellos es el impuesto de sociedades. Sobre este punto, Pujol dijo que sería conveniente que la Generalitat pudiera incrementar su cuota de corresponsabilidad en la gestión de los impuestos y tener una participación directa en su conjunto porque de esa manera se evitaría el efecto 'pernicioso' que a su criterio se ha producido en los últimos años. 'El Gobierno central ha recaudado más dinero del que pensaba, pero nosotros no hemos visto nada de eso, lo cual quiere decir que no lo ha redistribuido o que lo ha hecho de acuerdo con sus propios criterios y sin tener en cuenta la opinión de la Generalitat. En cambio, con el sistema que ahora estamos negociando eso se podrá evitar'.

El presidente de la Generalitat criticó la propuesta socialista de reducción de los tramos impositivos del IRPF por no ir acompañada de cifras concretas y anunció que ha pedido un estudio al consejero de Economía antes de pronunciarse sobre la propuesta. Pujol añadió que mientras tanto su Gobierno mantiene la idea de poder conseguir una nueva rebaja del IRPF durante esta legislatura.

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