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Inquietud en el banquillo blanco

Del Bosque elogia el carácter de su equipo frente a la tensión que vivió en Vallecas

El Real Madrid ganaba 0-1, el Rayo jugaba con un hombre menos y Vicente del Bosque se agitaba nervioso en la banda repartiendo instrucciones a diestro y siniestro. Gesticulando con vehemencia, el técnico madridista ordenaba a Makelele retrasar su posición para incrustarse en el centro de la defensa, aleccionaba a Figo a pie de campo, recolocaba a Flavio...

El Rayo apretaba y las noticias que llegaban de Oviedo, hablando de la victoria del Deportivo, cubrían el banquillo visitante con un espeso halo de tensión. La lucha por el título obligaba a un sobreesfuerzo para asegurar tres puntos imprescindibles después de tres jornadas consecutivas sin ganar. La Liga estaba en juego, y Del Bosque vivió el encuentro con una intensidad desconocida en él, atento a que su equipo no se concediese ni un mínimo instante de relajación.

"Ha sido un partido muy tenso, típico de final de temporada, en el que los dos equipos nos jugábamos dos puntos vitales", explicaba el entrenador del Real Madrid al término del encuentro. "Esa inquietud se traslada al banquillo", aseguraba Del Bosque, esforzándose en restar importancia a sus repetidas e inusuales presencias en la banda. "Es una anéctoda. Claro que he estado muy preocupado, pero como en todos los partidos, más allá de que me quede sentado en el banquillo o no".

Mientras Jorge Valdano, director general del Real Madrid, confesaba haber "sufrido de lo lindo" en el palco del Teresa Rivero, Del Bosque admitió que su equipo había "pasado apuros" en algunas fases del encuentro, pero se felicitaba por "haber respondido perfectamente en esos momentos de tensión". El técnico no escatimó elogios a sus jugadores. "Me ha gustado el Madrid. Hemos demostrado mucho carácter y decisión. Incluso la victoria del Deportivo nos ha servido de estímulo. Saber en el descanso que habían ganado nos ha venido bien para no achicarnos e irnos arriba a por el triunfo. Con un poco más de acierto en los metros finales habríamos ganando con tranquilidad, pero lo importante es que nos hemos hecho con tres puntos muy importantes".

Raúl coincidía. "No hemos estado acertados, pero el Madrid ha sido muy superior. El resultado se ha quedado corto para los méritos que hemos hecho", aseguraba el máximo goleador blanco de la temporada.

El alirón, en el Bernabéu

De la misma opinión eran el resto de los jugadores del Madrid, seguros de que la victoria ante el Rayo les permitirá entonar el alirón el sábado en el Bernabéu frente al Alavés. "Vamos a conseguirlo. Nadie se está mereciendo este título más que el Madrid", defendía Savio, que salió del estadio con una fuerte contusión. Karanka, sustituido a causa de una pequeña contractura muscular, apuntaba también a la visita del Alavés: "Podemos ser campeones el sábado. Eso es lo importante". El más tajante de todos resultó Emilio Butragueño. "Ya podemos decir que ganando en casa celebraremos el título de campeones ante nuestra afición".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de mayo de 2001