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Crónica:

La Real disfruta de una tarde feliz

El Valladolid se incluye en la lucha por la permanencia tras una severa derrota

La Real va buscando amigos que le salven del descenso. Hasce tiempo dijo Toshack que la lucha por abajo tendría más protagonistas de los previstos. Ayer encontró un amigo y un nuevo inquilino en el Valladolid, un equipo atribulado interna y externamente, que padece por igual los problemas en la presidencia como en el juego. Lo exhibido ayer en Anoeta (donde consiguió marcar por primera vez en la historia) le anuncia malos tiempos. Su imagen general fue tan pobre, su defensa tan lenta y descolocada y su ataque tan mísero que el público de Anoeta acabó haciendo la ola en la grada festejando la primera tarde feliz de la temporada.

La Real borró a su rival de un plumazo. Le bastó la profundidad de Tayfun y la inteligencia de De Pedro para demostrar quién mandaba en el partido. Para ganar, se aferró a Gabilondo, un muchacho con gol que primero metió la puntera a un centro de Jankauskas y despues la bota entera para firmar un gol antológico desde más de 30 metros.

REAL SOCIEDAD 3| VALLADOLID 1

Real Sociedad: Alberto; Fuentes, Lorem Julio César, Aranzabal; X.Alonso, Idiakez (M.Alonso, m. 83); Tayfun, De Pedro (Rekarte, m. 67), Gabilondo; y Jankauskas (A. Alejandro, m. 88). Valladolid: Bizarri; Torres Gómez, García Calvo, Heinze, Santamaría; Turiel, Jesús (Alberto, m. 46); F. Sales (Márquez, m. 76), Fernando, Antonio López; y Pachón. Goles: 1-0. M. 27. Apertura de Tayfun a Jankauskas y su centro lo remata Gabilondo. 2-0. M. 34. Disparo lejano de Gabilondo que sorprende a Bizarri. 3-0. M. 52. Tayfun, desde el punto de panalti. 3-1. M. 90. Pachón remata un servicio de Antonio López. Árbitro: Puentes. Amonestó a Idiakez, Tayfun, García Calvo, Turiel, Alberto, Márquez y a los suplentes Caminero (Valladolid), y Luiz Alberto (Real). Unos 26.000 espectadores en Anoeta.

El Valladolid asistía impavido a un partido que no era el suyo y se encontró con un nuevo gol que le condenaba al sufrimiento. Tanto como para ver a un equipo presuntamente apurado, la Real, metiendo uno tras otro a muchachos de la cantera. Así debutó Mikel Alonso, el otro hijo de Periko, que jugó junto a su hermano Xabi. Y Alejando, un delantero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de abril de 2001