Las tres 'K' contra la FIDE
Quién lo iba a decir. Los excampeones Anatoli Kárpov y Gari Kaspárov, irreconciliables enemigos de antaño, se han aliado por primera vez frente a la Federación Internacional (FIDE), junto a Vladímir Krámnik, que destronó a Kaspárov hace seis meses en el Mundial oficioso. Los tres rusos firman una protesta contra la drástica aceleración del ritmo de juego, el Mundial oficial por eliminatorias cortas y la amenaza de boicotear los torneos de Linares, Wijk aan Zee (Holanda) y Dortmund, que forman el ‘Grand Slam’ del ajedrez.
“El nuevo ritmo [con el que pocas partidas durarán más de tres horas] atenta contra el arte y la ciencia del ajedrez (…). El Campeonato del Mundo ya existía antes de la FIDE y existirá cuando ésta desaparezca (…) Es inaceptable que la FIDE reclame derechos sobre él y, al mismo tiempo, destruya la tradición que lo sustenta (…) La amenaza de organizar torneos [para instaurar un Gran Premio similar al de la Fórmula 1] en las mismas fechas que los tres grandes es un ataque directo a jugadores, organizadores y aficionados”, sostienen los tres firmantes. Y concluyen: “Nosotros, que tanto hemos dado y recibido del ajedrez, estaremos en la primera línea de esta batalla para proteger la herencia del juego que amamos”.
Después de que la carta abierta, dirigida a la “comunidad global del ajedrez”, fuera publicada en varios sitios de Internet y en las páginas del diario The Herald Tribune, Kárpov añadió desde Moscú: “El ajedrez está en verdadero peligro por los cambios que pueden afectar al arte, al deporte y a nuestros derechos. [Kirsán] Iliumyínov [presidente de la FIDE y de la república autónoma rusa de Kalmikia] es un egocéntrico que quiere tratar al campeón del mundo como a una muñeca. Busca el poder, y no desea críticas ni oposición”.
Desde Londres, donde hoy y mañana juega un duelo de exhibición, Kaspárov recalcó la importancia de que Kárpov, su viejo enemigo, haya firmado la carta junto a él. Krámnik, también desde Moscú, agregó: “Disiento de muchas decisiones de la FIDE, que debe estar al servicio de los jugadores, y no al revés”. El campeón oficioso aseguró: “Nunca he hablado con algún jugador que esté a favor del nuevo ritmo de juego”, lo que contrasta con las opiniones recogidas por este diario, que muestran una división de opiniones sobre ese aspecto. Y concluyó: “El ajedrez no es sólo un deporte, sino también un arte. Se trata de una actividad excepcional, y debe tratarse de manera especial”.
Desde Lausana, el nigeriano Emmanuel Omuku, director ejecutivo de la FIDE, dio un telegráfico adelanto de un inminente comunicado oficial que firma él mismo: “Esa carta abierta es pura propaganda. Es falso que la FIDE esté en conflicto con los torneos más importantes”. Esta última frase requiere explicaciones más detalladas, dado que FIDE Comercio, una empresa filial, ha reiterado sus amenazas contra Linares, Wijk aan Zee y Dortmund.
FIN
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