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Los socialistas proponen a Barberá un 'pacto por la movilidad' ante el deterioro del tráfico en la ciudad

El desarrollo de la ciudad de Valencia está demasiado condicionado por el uso del automóvil y, sin embargo, eso no supone que las condiciones del tráfico hayan mejorado en los últimos años, antes al contrario, han empeorado de forma considerable, lo que ha conllevado un descenso de la utilización del transporte público urbano, un incremento de la contaminación acústica y atmosférica y una degradación del territorio. Con esta premisa, que el concejal Manuel Moret defendió ayer con datos estadísticos en la mano, el Grupo Socialista-Progresistas del Ayuntamiento de Valencia piensa instar a la alcaldesa popular, Rita Barberá, a impulsar un 'pacto por la movilidad' en la ciudad.

Moret señaló que el gobierno del Partido Popular 'ha adoptado el modelo del desarrollismo de los años sesenta' y ha dejado el diseño urbanístico de la ciudad 'al albur de los constructores', con una tendencia imparable en la construcción de viviendas, a pesar de que Valencia ha visto reducido su número de habitantes. Por otro lado, el espectacular incremento del parque automovilístico -que sin embargo no se ha visto acompañado por un crecimiento paralelo del sistema viario- y la progresiva reducción de la velocidad comercial de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) -que ha movido a sus usuarios a optar por otros medios de transporte, fundamentalmente el automóvil privado, lo que ha supuesto una 'caída espectacular' de casi 20 millones de viajeros al año- han determinado un deterioro de las condiciones de movilidad en la ciudad, según Moret.

'El Ayuntamiento está obligado a adoptar algunas medidas correctoras, porque en estas condiciones está derrochando el dinero', dijo el edil, quien explicó que el gran esfuerzo inversor realizado en la EMT, que ha incrementado su flota en los últimos años con la compra de nuevos autobuses, no se traduce en mejoras y el uso del transporte público se reduce.

Por todo ello, Moret reclamó a la alcaldesa Rita Barberá el impulso del citado 'pacto por la movilidad' en la ciudad. Ese gran acuerdo tendría que determinar algunos de los parámetros del futuro desarrollo de Valencia, siempre desde el punto de vista de la sostenibilidad, con el diseño de políticas disuasorias del uso del automóvil privado y con una apuesta por la peatonalización, entre otras cuestiones. Además, Moret instó a Barberá a suscribir la Carta de los derechos del peatón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de abril de 2001