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Empresarios, políticos y representantes del mundo financiero despiden a José María Simó

El ex presidente de Bancaixa y de la Cámara de Comercio fue enterrado en Torrent

Silencio y respeto. El féretro de José María Simó fue arropado por representantes del mundo empresarial, financiero y político. Activo, dinámico y emprendedor fueron los calificativos más repetidos. El presidente de la patronal Cierval, Rafael Ferrando, el de la Cámara de Comercio, Arturo Virosque, el vicepresidente primero del Consell, José Luis Olivas, el ex presidente de la Generalitat, Joan Lerma o el secretario general de UGT-PV, Rafael Recuenco, asistieron al sepelio. Hasta la iglesia también se acercaron el presidente de Mercadona, Juan Roig, el vicepresidente de Bancaixa, Vicente Montesinos y un nutrido grupo de consejeros del grupo, los empresarios Jesús Barrachina, Silvino Navarro, Vicente Boluda o representantes del mundo deportivo como el jugador de pelota, Paco Cabanes El Genovés y directivos del Valencia Club de Fútbol, del que era socio. El presidente de Bancaixa, Julio de Miguel, que se encontraba en una reunión de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (Ceca) y el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, quien delegó en el responsable de financias del partido, Pepe Cataluña, presentaron sus condolencias por la mañana. Al funeral también asistió Isidoro Benedoro, presidente de la Caja Monte de Sevilla, que se fusionará con Caja San Fernando.

Los asistentes al funeral subrayaron la voluntad de diálogo y la visión financiera de un empresario que fue decisivo en la modernización de Bancaixa, que presidió entre 1989 y 1997. Simó renovó el organigrama de una caja en situación de crisis, dirigió las fusiones de las cajas de Sagunto, Segorbe y Castellón y concretó la compra del Banco de Murcia y la adquisición del 24,4% del Banco de Valencia. Fundador, junto a otros socios, de Bronces Mestre también participó en la creación de Europa Travel, junto a Jesús Barrachina y Vicente Blasco.

'Era una gran persona y tenía una gran vocación de empresario', defendió Joan Lerma, para quien su entierro, que reunió a 'personas de distinto signo y símbolos', da medida de lo que fue su vida. Una persona que desarrolló su actividad 'al margen de la política partidista', subrayó Rafael Recuenco. 'Un hombre que raramente uno encuentra en las filas de los que tiene enfrente desde el acuerdo o el desacuerdo', añadió. Algunos se sorprendieron de la presencia de antiguos contrincantes.Otros de la ausencia de una mayor representación del Consell.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de abril de 2001