Rumsas se destapa en la contrarreloj y gana la Vuelta al País Vasco

Cinco segundos de margen en cinco días de carrera. Este es el margen acumulado por el discreto Raimundas Rumsas para amargar a Alberto Martínez, un abonado a los segundos puestos en las pruebas por etapas. Inédito en la carrera, a rueda de aspirantes a priori más solventes, la única aparición de Rumsas -en la contrarreloj que despedía la carrera- sirve para honrar el ciclismo especulativo, las frías cuentas antes que la osadía.

¿Igualdad? ¿desinterés? ¿mala elección del recorrido? La Vuelta al País Vasco no ha sido tan espectacular como su controvertido cartel de participantes parecía anunciar. La carrera ha encumbrado a un lituano de 28 años, un ciclista en forma que ha logrado aquí lo que estuvo cerca de obtener en la París-Niza (segundo al final tras ocupar idéntico puesto en la cronometrada que despedía la carrera francesa). Pero, sobre todo, la vuelta recordará la omnipresencia del equipo Euskaltel cuya actuación confirma a los de Gorospe como un grupo tan en forma como inmaduro en su estrategia. Vencedores de etapa con Castresana, segundos en la clasificación final gracias a Alberto Martínez, vencedores por equipos, los de naranja, tan numerosos en cabeza, dejan la sensación de no haber sabido gestionar a su gusto tanta superioridad.

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Alberto Martínez, en cambio, no tiene nada que reprocharse. En el caso del ciclista de Pasajes se trataba de presentarse en la contrarreloj sin tiempo perdido que lamentar. Y así fue. Sólo alguien más fuerte que él acabó privándole de la primera victoria por etapas de su carrera y del éxito sonado que aparentemente tan al alcance de la mano tiene su equipo.

Amorebieta y París-Roubaix

Por otro lado, la mayor parte de los ciclistas que esta semana han disputado la ronda vasca se han citado hoy en el Gran Premio Amorebieta, prueba que se celebra el mismo día que la clásica Paris-Roubaix. Euskaltel acudirá por vez primera desde su creación a la prestigiosa carrera francesa, una tortura de 245 kilómetros, 47 de ellos de incómodo y peligroso adoquín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 14 de abril de 2001.

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