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El interventor judicial considera que el Atlético puede volver a manos de Gil

Luis Romasanta concluye en su informe que el club 'es viable en el orden económico, financiero y patrimonial'

El interventor añade que de la información estudiada 'se deduce, inequívocamente, que el Club Atlético de Madrid, S.A.D., se encuentra situado dentro de unos niveles estándares de normalidad, en términos comparativos, con el resto de sociedades anónimas deportivas y clubes de fútbol'. Romasanta destaca en su informe que 'el fútbol es un negocio singular, y por su naturaleza real exige que todas las empresas que compiten en este mercado dispongan de unas armas de gestión análogas', y subraya que 'en el fútbol profesional no hay actualmente más que un club sometido a la severidad de una intervención judicial'. En este sentido, Romasanta subraya que 'los administradores de las entidades intervenidas han demostrado perseguir el objeto último de una sociedad mercantil, que es hacer rentable la organización empresarial, y conservado diligentemente dicha organización empresarial'. Agrega, además, 'que la situación del Atlético, al igual que la del resto de los clubes de fútbol, es deficitaria, pero a la resolución de ese problema 'no ayuda precisamente una intervención judicial de las características jurídicas cuasisecuestrarias como las conformadas actualmente'.

Después, examina las cuentas del Atlético de Madrid para concluir que, en el ejercicio 1999-2000, arrojaron un beneficio, antes de impuestos, de 598 millones de pesetas, si bien éste fue obtenido 'gracias a unos resultados extraordinarios positivos procedentes, básicamente, del traspaso de jugadores', que arrojaron unos ingresos netos para el club de 8.403 millones. Esta práctica, afirma el interventor, es 'habitual' en el negocio del fútbol, en el que los resultados ordinarios 'son negativos en prácticamente todos los equipos profesionales', lo que 'equivaldría a calificar el negocio del fútbol como ruinoso', ya que los gastos superan claramente a los ingresos, por lo que 'es necesario acudir al beneficio procedente de los traspasos de jugadores'.

A 31 de diciembre de 2000, la cuenta de pérdidas y ganancias del club arrojaba también un resultado positivo de 566 millones, situación que, según Romasanta, se mantiene en la actualidad. Sobre la viabilidad del Atlético, el interventor se muestra optimista y destaca que, desde el plano social, el club está considerado uno de los 'tres grandes' de España y el séptimo de Europa, que es el tercer equipo de fútbol más visto en pago por visión y que 'dispone de una estructura de fútbol base que potenciará su cantera'.

Romasanta hace una referencia especial al apoyo de la afición atlética, destacando que es 'el mejor activo' del club y señalando que el crecimiento del número de abonados ha sido constante durante los últimos ocho años, llegando en la actualidad a los 41.578, y que 'el número de asistentes al estadio durante la presente temporada sobrepasará el millón de espectadores'. 'Es inhabitual aforos continuos (ni siquiera aislados) semejantes en los partidos de Primera División, y un hecho insólito en Segunda', añade.

Desde el plano económico, considera la posibilidad de que el club ascienda a Primera al final de esta temporada, lo que conllevaría un aumento de los ingresos, especialmente por publicidad, campo en el que alcanzarían los 5.850 millones. No obstante, de permanecer en Segundalos ingresos por este concepto serían de sólo 1.450 millones. Llegado el caso debería procederse a 'una consecuente reducción del gasto, que hemos cuantificado (...) en 7.150 millones, y cuya solución no puede ser otra que realizar todo el activo posible (traspaso de jugadores) o captar ingresos atípicos'.

En cuanto a la tesorería actual, Romasanta apunta que el club tiene obligaciones asumidas hasta el 30 de junio por valor de 4.000 millones, aunque aplazará de forma consensuada 1.500 millones. Para hacer frente a esos pagos cuenta como recursos de disponibilidad inmediata con 100 millones de líquido disponible a 2 de abril, 90 millones estimados por taquillas, 270 millones de cobro de efectos comerciales y 960 millones de descuento de efectos comerciales en cartera. Además, los ingresos por la Copa del Rey, podrían alcanzar los 120 millones.

Romasanta contempla también las medidas económico-financieras que debería adoptar el club para asegurar su continuidad, entre las que propone el traspaso de jugadores (siempre que los beneficios no se destinen en su totalidad a adquirir sustitutos de los vendidos), la reducción del gasto, la explotación de los derechos de imagen e incluso la salida a bolsa, que califica de 'posibilidad abierta'. Prácticamente descarta, sin embargo, la ampliación de capital social, porque mientras continúe abierto el procedimiento judicial 'parece difícil que un grupo inversor decida apoyar financieramente al club'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de abril de 2001