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La deuda de un operador a Telefónica deja 800 locutorios sin servicio

La mayoría de clientes afectados son inmigrantes

El negocio de la empresa Vic Telehome, que nació en 1996, consiste en comprar grandes paquetes de conexión a Telefónica que después revende a los dueños de los locutorios, en su mayoría inmigrantes que derivan su sustento de este trabajo. En un mes, Vic Telehome llega a consumir hasta 13 millones de minutos de telefonía. Esta empresa tiene presencia en Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Ecuador, Colombia, Perú y Argentina. A través de su sistema de videoconferencia se conectan 100 ciudades en todo el mundo. El año anterior, la operadora facturó sólo por concepto de telefonía 2.500 millones de pesetas.

Según se explicó ayer desde Telefónica, la 'excesiva deuda de Vic Telehome' obligó a la operadora a cortar las líneas en la noche del pasado miércoles. Los propietarios de los locutorios se despertaron sin servicio. Cientos de personas acudieron a la sede de la empresa para solicitar una explicación, pero no la encontraron. 'Queremos que nos habiliten las líneas o que nos paguen los días que vamos a estar sin trabajar', declaró uno de los afectados.

Vic Telehome emitió ayer un comunicado en el que asegura que la decisión de Telefónica de cortar las líneas en servicio se hizo 'de manera unilateral y sin previos avisos legales'. La empresa asegura en su escrito que durante los últimos meses 'ha negociado con Telefónica para aclarar las diferencias respecto a las tarifas que esta operadora aplica para la red de videolocutorios abanderados por Vic Telehome'.

La empresa, dice el comunicado, llegó a un acuerdo con Telefónica para 'resolver sus diferencias', pero repentinamente se han visto 'sorprendidos' y 'perjudicados' por la decisión de la compañía.

Vic Telehome no reconoce la deuda de la que habla Telefónica y anuncia que informará a los propietarios de los locutorios de las 'posibles medidas que puedan adoptar para hacer frente a los perjuicios causados a su negocio'. Vic Telehome aseguró también en su comunicado que se ha puesto en contacto con Telefónica para 'buscar una solución constructiva a la situación actual y subsanar así los perjuicios que están sufriendo los más de ochocientos titulares de los videolocutorios y usuarios'.

Prince Chima Okeze, un ciudadano de Nigeria que tiene 2 locutorios contratados con Vic Telehome no podía ocultar su preocupación: 'Yo vivo de esto y mi familia también. No pueden dejarnos así', se lamentaba.

'Esto es una estafa. Una completa estafa. A nosotros nos obligan a pagarles (a Vic Telehome) entre 200.000 y 300.000 pesetas semanales. Todos nosotros lo hacemos de manera puntual y ahora resulta que ellos no le han pagado a Telefónica. La pregunta es, ¿qué han hecho con nuestro dinero?', protestaba a las puertas de la empresa otro propietario de un local.

Para instalar un locutorio, los interesados deben pagar a Vic Telehome entre 500.000 y un millón de pesetas. La empresa suministra el apoyo técnico y los servicios no se limitan sólo a la telefonía, sino que incluyen además videoconferencias, Internet, tarjetas de teléfono prepagadas y envíos de dinero. La ventaja frente a Telefónica para los propietarios de locutorios es, sobre todo, económica. A través de este sistema, un minuto de llamadas a países suramericanos cuesta entre 55 y 70 pesetas (depende del horario), frente a las casi 119 que cobra de promedio Telefónica.

Pero los beneficios para los dueños no son muchos: 'Esto no es para hacerse rico. Mensualmente nos quedan entre 100.000 y 200.000 pesetas limpias', aseguró la dueña de un locutorio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de abril de 2001