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GENTE

LA BODA, SIN EL PADRE DE LA NOVIA

A pesar de la polémica que ha levantado en Holanda la relación entre la joven plebeya argentina Máxima, de 30 años, y el príncipe heredero Guillermo, de 33, el amor y sobre todo la voluntad de la reina Beatriz han terminado imponiéndose. La soberana, que desde que los primeros rumores saltaron a la prensa ha dirigido entre bastidores toda la operación mediática, anunció por fin ayer el compromiso y pidió que se dejara a la pareja tranquila para que puedan conocerse con calma. Flanqueados por los padres del novio, los dos jóvenes manifestaron emocionados su felicidad, y la argentina hasta se permitió un pequeño discurso en holandés con el que seguramente cautivó los corazones del pueblo. El gran ausente de la emotiva ceremonia -celebrada en la biblioteca del palacio Noordeinde, donde vive la reina- fue el padre de Máxima. Los holandeses no terminan de aceptar que el que fuera ministro de Agricultura durante el mandato del dictador Videla, en uno de los periodos más sangrientos de la historia reciente argentina, vaya a departir amistosamente junto a sus soberanos. De ahí que Jorge Zorreguieta haya declinado 'por voluntad propia' acudir al compromiso de ayer e incluso a la boda, que se celebrará a principios del año próximo. Acalladas de esta forma tan hábil las voces más críticas, sólo queda la última palabra del Parlamento, que, como procede en estos casos, tendrá que aprobar el matrimonio.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2001