Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un sondeo del CIS otorga la victoria al PNV aunque con un voto oculto del 34%

Crece el rechazo a ETA entre los vascos

Con estos condicionantes, que pueden alterar sustancialmente el voto real, la encuesta señala que el PNV ganaría hasta tres escaños respecto a las elecciones de octubre de 1998, en las que obtuvo 21. El alza del PNV se produciría a costa de Euskal Herritarrok (EH), la marca electoral de HB, que perdería entre tres y cuatro escaños, situándose como cuarta fuerza política entre 10 y 11 escaños.

El segundo partido sería el PP, que con 18-20 escaños ganaría entre dos y cuatro. Le seguiría, en tercera posición, el PSE-PSOE, que se mantendría con 14-15 escaños (obtuvo 14 en 1998). Eusko Alkartasuna (EA), con 5 escaños, perdería uno; Izquierda Unida-Ezker Batua (IU-EB) se mantendría en dos o subiría a tres, y Unidad Alavesa (UA) bajaría uno.

Otro condicionante de esta encuesta es que está hecha antes de que se formalizaran las coaliciones electorales PNV-EA y PP-UA. Según la encuesta, la primera obtendría entre 27 y 29 escaños, con lo que ganaría las elecciones y le correspondería la iniciativa de formar Gobierno. Sólo lograría la mayoría absoluta, de 38 escaños, con el apoyo de HB-EH, brazo político de la banda terrorista. A su vez, la suma de PP-UA y PSE estaría entre 33 y 36 escaños, cercana a la mayoría absoluta.

Los resultados de la encuesta del CIS no se diferencian sustancialmente de los del último Euskobarómetro de noviembre. Su director, Francisco Llera, señala que la encuesta del CIS otorga dos puntos más al PNV y uno menos al PP, mientras el PSE logra un resultado similar y HB también baja sensiblemente.

Pero es la alta indefinición, el 34% de los votantes, el aspecto que más destaca Llera de la encuesta del CIS. 'Supera con creces a las cifras históricas del Euskobarómetro, que nunca llegaron al 30%', señala, y lo atribuye a 'un enorme voto oculto por el aumento del miedo'.

Llera destaca también, y en ello coincide con el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Jorge Fernández, en que la encuesta refleja un retroceso del sentimiento nacionalista respecto a 1998. Así, si en 1998 un 39% de los encuestados decía que Euskadi es una nación, la cifra se ha reducido en dos años al 36,8%. Si en 1998 era el 12% el que defendía un Estado separado de España, en la encuesta conocida ayer se reduce al 9,9%. Y si en 1998, el 36% se sentía 'únicamente vasco', en sólo dos años ese sentimiento se ha reducido al 25,4%.

El director del Euskobarómetro confirma que la encuesta del CIS coincide, en esta tendencia, con las que marcan los estudios que él dirige en Euskadi. Esta tendencia es complementaria con una adhesión creciente a las instituciones autonómicas por parte de la población vasca (58,9% a favor de la autonomía frente a un 23,9% que defiende el derecho a la secesión, según la encuesta del CIS).

El director del Euskobarómetro también destaca la mayor percepción por parte de la población vasca del peligro del terrorismo, al que vuelve a situar como el problema número uno. La encuesta también refleja una percepción del empeoramiento de la situación general del País Vasco por la población. Si en 1998, el 35% decía que era 'buena o muy buena', la cifra se ha reducido al 25,8% en la encuesta del CIS. Las movilizaciones ciudadanas contra ETA alcanzan un apoyo del 57,4% frente a 34,3%.

Llera señala que esta tendencia -de rechazo del terrorismo y de adhesión a la autonomía- se inició en 1995. Tuvo un empujón con las movilizaciones de Ermua, en 1997, y se frenó con la tregua de ETA, en 1998. Ha vuelto a emerger tras la ruptura de la tregua.

Pero la encuesta del CIS refleja también una mala valoración del pacto antiterrorista. Sólo un 15,7% se decanta a su favor frente a un 41,5%. También recoge muy pocas adhesiones el pacto PP-PSE (5,1%) frente al pacto entre nacionalistas y no nacionalistas, que asciende al 35,5%. Otro dato significativo es que el lehendakari Juan José Ibarretxe logra un apoyo de 34,3 puntos frente a 8,1 de Nicolás Redondo y 5,9 de Jaime Mayor. Llera explica estos datos por 'el grado de cohesión entre la comunidad nacionalista frente a la desarticulación social de los no nacionalistas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de marzo de 2001