CULTURA

'La poesía es por fortuna un género que no vende', afirma José Hierro

El poeta y premio Cervantes señala su inferioridad respecto a Lorca

Hierro, que cuenta entre sus premios con el Cervantes y el Príncipe de Asturias, confesó su 'sorpresa' por el éxito de su libro Cuaderno de Nueva York, que va ya por la 11ª edición. 'Nunca he entendido que un libro de poesía pueda tener más de una o dos ediciones. No entiendo por qué se produce la supervivencia de Cuaderno de Nueva York con su 11ª edición, y tampoco entiendo la intensidad de Tamara. Son dos enigmas irresolubles', afirmó Hierro, un poeta amigo de entreverar sus intervenciones con chistes y de huir de cualquier envaramiento. Mezclar a la reina de la cultura basura con su obra poética es un indicio evidente de su ironía.

'La poesía es por fortuna un género que no vende', comentó, antes de lanzarse a un ejercicio de modestia y reconocer que su obra es inferior a la de Federico García Lorca, poeta con el que le hermana el título de un libro. Lorca escribió Poeta en Nueva York; y Hierro, Cuaderno de Nueva York.

'He tenido más fama y vigencia de las que mi obra merece. Hay una diferencia fundamental entre Lorca y yo. Federico García Lorca era un grandísimo poeta; yo, no. Y no es falsa modestia. No corrijo ni las pruebas de mis libros', indicó.

Un calvo 'rubio'

'A veces me avergüenzo de los errores que han salido en el libro con lo listo que soy. Pienso que soy tan culto, tan guapo y tan rubio...', dijo. Y consiguió despertar las carcajadas de un público fascinado por ese reírse de sí mismo de Hierro, cuya cabeza luce una calva tan brillante como la de Yul Brinner.

La otra circunstancia que le impide, a su juicio, llegar al nivel de Lorca es que el escritor granadino tomó Nueva York como un escenario poético novedoso y virgen. 'Lorca escribe de un Nueva York que descubre. El Nueva York que ve Lorca es una sorpresa', explicó el autor de Libro de las alucinaciones. Hierro, en cambio, conocía Nueva York a través del cine cuando lo visitó por primera vez. 'El Nueva York que veo es un lugar en que contemplo en la distancia lo que contemplé siempre', señaló el poeta.

Una pregunta planeó durante toda la conferencia. ¿Para qué sirve la poesía? 'La poesía me ayuda a decir aquello que no se puede decir. La poesía no sólo informa, sino que persuade', contestó Hierro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de marzo de 2001.