BAFF ABOU
'Barcelona es maravillosa, espero que me dejen quedar'
No ocultaba su alegría por salir a la calle después de 47 días de encierro en la iglesia del Pi. Ahora volverá a ganarse la vida de cuclillas en las aceras, vendiendo gafas de sol y artesanía africana sobre una alfombra, como hacía antes. Como el resto de los encerrados, no quiere dar detalles de su largo viaje desde Senegal hasta Almería. Llegó en patera por la noche y atravesó el estrecho de Gibraltar con un nudo en la garganta. Estuvo en Almería unos meses malviviendo, hasta que consiguió un billete de autobús para Barcelona. Le habían hablado mucho de esta gran ciudad y, pese a las estrecheces que ha pasado, su entusiasmo por vivir aquí se mantiene intacto. 'Barcelona es una ciudad maravillosa. Espero que me dejen quedar', dice.


























































