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La juez ordena el ingreso en prisión del etarra Guridi y tres de sus colaboradores

Está acusado de al menos tres asesinatos

La juez Teresa Palacios ordenó ayer prisión incondicional para el presunto integrante del comando Donosti de ETA Iñigo Guridi Lasa, así como para tres supuestos colaboradores de este grupo, entre ellos las novias de dos presuntos etarras huidos que están siendo buscados por las Fuerzas de Seguridad. Según informaron fuentes jurídicas, la magistrada de la Audiencia Nacional, que adoptó esta decisión a instancias del fiscal Jesús Alonso, dejó en libertad a otros tres detenidos a finales de la semana pasada, Eizmene Aizpurua, Oihane Beristain y Ander Garmendia.

La juez Palacios imputa a Guridi, detenido el pasado viernes por la Ertzaintza tras el ataque a un centro de menores de Zumárraga (Guipúzcoa), los asesinatos del miembro del Foro Ermua José Luis López de Lacalle, en junio de 2000, y de los dos guardias civiles que fallecieron en un atentado en Sallent de Gállego (Huesca) en agosto del año pasado. Además, le acusa de haber participado en el atentado contra la casa cuartel de Agreda (Soria), en julio de 2000; en la explosión que destruyó la discoteca Txitxarro en Deba (Guipúzcoa) y en el intento de atentado con bomba lapa contra un guardia civil en Citruénigo (Navarra), todos ellos sin víctimas mortales.

Los otros tres etarras que van a prisión provisional son Sendoa Etxaiz, Nerea Goikoetxea y Olatz Galarraga, estas últimas novias de Asier Arzalluz y Aitor Agirre, los dos presuntos miembros del comando huidos junto a Aloña Muñoa, que también se ha dado a la fuga. Goikoetxea y Galarraga aseguraron en su declaración ante la juez que ya no eran novias de los presuntos etarras huidos, aunque, según las fuentes, existen indicios de que aún mantenían relación con ellos.

Estos tres que ingresaron en prisión y los otros tres que quedaron en libertad fueron detenidos a finales de la pasada semana por la Guardia Civil, que capturó en esta misma operación a otras siete personas que pasarán a disposición judicial en los próximos días. Guridi Lasa, presuntamente integrado en el comando Ttotto -uno de los tres grupos que componen el complejo Donosti, junto a un segundo detenido y los tres huidos-, se negó a contestar a las preguntas sobre los atentados que le imputa. No obstante, las fuentes consultadas aseguraron que Guridi hizo una "completa" declaración ante la Ertzaintza, cuyo contenido no ha trascendido al haber decretado la juez el secreto de la causa.

Por todos estos hechos, la juez acusa a Guridi de tres delitos de asesinato terrorista, uno de pertenencia a banda armada, dos de estragos, uno de tenencia ilícita de armas, depósito de armas de guerra, sustancias explosivas y armas o municiones, daños terroristas y falsificación de documentos públicos. Guridi está pendiente de cumplir una condena de 18 meses que le impuso la Audiencia Nacional en 2000 por un delito de terrorismo en relación con uno de atentado contra agentes de la autoridad, por haber lanzado cócteles mólotov en Ibarra (Guipúzcoa), en agosto de 1997, contra cajeros automáticos y agentes de la Ertzaintza.

Los siete detenidos pendientes de prestar declaración judicial son Edurne Velasco, Pedro Goikoetxea, Juan Manuel Zubillaga, Alberto Larrañaga, Miren Garbiñe Okariz, Paul Alexander Lizarribar y Leire Gallastegi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 2001