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GENTE

TOM CRUISE SÓLO SE HABLA CON PENÉLOPE

Desolado y aturdido por el proceso de divorcio de Nicole Kidman, Tom Cruise la ha tomado con los extras de su nueva película, Vanilla Sky, que se rueda en los estudios de la Paramount en Hollywood. La estrella ha reforzado el número de guardaespaldas y ha logrado un despliegue de seguridad inédito incluso en un recinto en el que han trabajado desde Clark Gable a Harrison Ford. La consigna de los gorilas es asegurarse de que nadie se acerca a Cruise; si alguien lo lograse, podría preguntarle cómo se siente tras el divorcio, y su respuesta, por escueta que fuera, sería portada en los tabloides. Los actores secundarios y los extras pasan a diario por un detector de metales y son cacheados cada poco tiempo para evitar que cuelen grabadoras, cámaras de fotos o teléfonos móviles que puedan esconder sofisticados sistemas de grabación. Cuentan que una de las actrices de figuración montó un revuelo al negarse a vaciar su bolso: 'Díganle a Tom que somos profesionales y que merecemos ser tratados con respeto. Esto en un estudio de cine, no la sede del FBI', gritó la mujer mientras su bolso era volcado. Según ha contado un miembro del reparto, Cruise no se mezcla con los actores ni con el equipo y sólo habla con dos personas: el director de la película, Cameron Crowe, y la protagonista femenina, Penélope Cruz. 'Tom y Penélope siempre están con risitas y diciéndose cosas al oído', cuenta el confidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 2001