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Ibarretxe hace una última llamada al diálogo antes de convocar elecciones

El 'lehendakari' culmina su triple compromiso fijado en la moción de censura

San Sebastián
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, cerró ayer en San Sebastián el ciclo que él mismo se marcó en el Parlamento vasco el pasado octubre instando a los partidos a que le secundaran en un triple compromiso -ético, democrático y por el diálogo-. De la respuesta a los mismos dependía su actitud sobre el adelanto electoral. Ayer, como en diciembre en Gernika, y pese a la presencia de 3.000 personas, Ibarretxe volvió a contar sólo con el apoyo político de los dos partidos que le sostienen en el Ejecutivo de Vitoria (PNV y EA). Según sus propias intenciones, Ibarretxe tiene ahora el camino despejado para adelantar los comicios. Socialistas y PP recibieron con duras críticas el acto de ayer.

La legislatura del lehendakari, Juan José Ibarretxe, quedó ayer vista para sentencia. Si el pleno del pasado viernes en el Parlamento de Vitoria sirvió para constatar hasta qué nivel de deterioro ha llegado la política vasca -insultos incluidos entre los nacionalistas y la oposición-, el acto celebrado ayer en el auditorio del Kursaal puso de manifiesto que el jefe del Gobierno vasco se ha quedado ya definitivamente solo con los suyos. La convocatoria institucional, ideada para pedir paz, diálogo y cercanía a las víctimas del terrorismo, se convirtió en una reunión más de adhesión nacionalista a Ibarretxe. Los únicos apoyos externos fueron aportados por personalidades del mundo de la cultura, el deporte o la empresa, muchos de ellos pertenecientes -con carné o sin él- a la órbita del PNV o de Eusko Alkartasuna.

Unas 3.000 personas puestas en pie recibieron a Ibarretxe con una gran ovación. El presidente del Gobierno vasco pidió un minuto de silencio por todas las víctimas y enseguida abogó, una vez más, por el diálogo como única salida a la situación que atraviesa Euskadi. 'Tenemos una sociedad', dijo, 'golpeada, sufriendo enormemente por la violencia; una sociedad preocupada y decepcionada por la actitud de los políticos, que ni siquiera ejercemos el diálogo entre nosotros para ofrecer una luz de esperanza'.

Ibarretxe hablaba desde un escenario casi vacío, sólo ocupado por una silla con flores en recuerdo a las víctimas y una mesa de madera con cuatro vasos y una jarra de agua que quería representar el diálogo, pero que también estaba significativamente sin nadie alrededor. Entre el público, su Gobierno en pleno, sus dos antecesores, Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza, y los presidentes del PNV y EA. 'Yo reivindico que hay salida', clamó Ibarretxe, 'que hay un camino de soluciones. Sólo el que cree que hay una salida la encuentra. Yo la veo'.

La presidencia del Gobierno vasco preparó cuidadosamente la ceremonia de ayer para alejarla, al menos en apariencia, de un acto partidista. Escogió un escenario -el edificio diseñado por Rafael Moneo- más propio de conciertos y actos culturales que de mítines. También quiso hacer notar el apoyo decidido del PNV a las víctimas del terrorismo frente a las acusaciones de tibieza. Sentó por ello a Narciso Korta -hermano del presidente de la patronal guipuzcoana asesinado por ETA- junto a Xabier Arzalluz, y a Maixabel Lasa -viuda del ex gobernador de Guipúzcoa Juan María Jáuregui- al lado de la esposa de Ibarretxe. Sobre el escenario, un párrafo del texto 'compromiso social en favor de la no violencia y el diálogo' fue leído por Cristina Sagarzazu, viuda de Montxo Doral, oficial de la Ertzaintza asesinado en 1996.

Pero tanto una cosa como la otra -lo institucional del acto y el apoyo a las víctimas- quedaron ensombrecidas por dos evidencias. En el Kursaal, ayer, apenas había nadie que no fuera militante o simpatizante de algunos de los partidos nacionalistas. Y, hoy por hoy, la mayoría de las víctimas sintonizan más con las posturas frente a ETA del PP o el PSOE que con las del PNV.

El cierre del triple compromiso que el propio Ibarretxe se marcó le deja ahora las manos libres, según su propio esquema, para adelantar las elecciones, que como ya anunció serán este mismo año. Según fuentes nacionalistas, al lehendakari sólo le falta superar un último escollo para fijar el día de los comicios: las negociaciones entre PNV y EA para cerrar una coalición electoral. Todas las apuestas coinciden en que las elecciones serán más pronto que tarde, más en primavera que tras el verano, más en mayo que en junio.

Ibarretxe dejó caer en su discurso los peligros que, según él, acechan a la sociedad vasca si gana los comicios algún partido no nacionalista. 'Esta sociedad', dijo, 'ha ido construyendo consensos básicos que hoy están en peligro'. Y citó la cultura, la educación y, sobre todo, el euskera.

Precisamente, Ibarretxe quiso que sobre el escenario estuvieran representantes de estos sectores: Erramon Osa, responsable de AEK (escuelas de euskera para adultos); Miren Azkarate, académica de la lengua vasca; el filósofo Javier Sádaba, el entrenador Xabier Azkargorta y la actriz Idoia Sagarzazu.

El acto giró sobre un vídeo dividido en dos partes. La primera, ambientada con la banda sonora de La lista de Schlinder, ensamblaba imágenes de los horrores que provoca la violencia y la falta de diálogo. Atentados terroristas. Violencia callejera. Limpieza étnica. Sobreimpresionadas aparecían las palabras muerte, desolación, crimen... En la segunda parte, y bajo los acordes de La misión, se quería reflejar la esperanza que sólo puede llegar con el diálogo. Imágenes del palestino Yasir Arafat saludando al israelí Ehud Barak, del presidente colombiano Andrés Pastrana al comandante guerrillero Tirofijo... Una palabra se repetía una y otra vez, en euskera y en castellano: reconciliación.

'Democracia orgánica'

El secretario general del PSE-EE, y candidato de su partido a Ajuria Enea, Nicolás Redondo Terreros, calificó la convocatoria de 'mitin del PNV, que tiene un tufillo de democracia orgánica'. Redondo, quien participó en Santiago de Compostela en una reunión de dirigentes del PSOE, subrayó que Ibarretxe no debe convocar este tipo de actos, sino las 'elecciones, para no menoscabar las instituciones vascas'.Javier Madrazo, coordinador general de IU-EB, formación que tampoco estuvo ayer en San Sebastián, justificó su ausencia por entender que se trataba de una cita 'claramente preelectoral'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de febrero de 2001

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