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OPINIÓN DEL LECTOR

No entendemos

Leemos en EL PAÍS del lunes 5 de febrero de 2001, dentro de un reportaje relacionado con las personas mayores, la valoración que realiza el director de la Gran Residencia de Madrid, don Fernando Amado, sobre las personas necesarias para garantizar la calidad asistencial en una residencia de personas mayores.

Para los trabajadores y trabajadoras de este centro resulta increíble enterarse de que un médico garantiza y es capaz de asumir por sí mismo todos los cuidados sanitarios necesarios. ¿Es posible que dos médicos sean capaces de atender a los 365 usuarios de nuestro centro en la ayuda necesaria para las actividades de la vida diaria?

En muchos casos esta ayuda consiste en levantar, duchar, vestir, trasladar al comedor, administrar la comida... No sabemos cómo un jefe de cocina puede ocuparse, él sólo, de la elaboración de 365 menús, su correcta distribución y administración.

¿Acaso es el sacerdote, con una presencia escasa y selectiva en el centro, el encargado de garantizar la limpieza y correcta distribución de la ropa de los residentes?

¿Es el director, de diez de la mañana a tres de la tarde, el responsable de mantener la limpieza y el buen orden de las dependencias del centro?

Gracias a las declaraciones de nuestro director hemos descubierto que 250 trabajadores y trabajadoras acudimos a diario a nuestro centro de trabajo a malgastar siete horas de nuestro tiempo, pues no somos necesarios.

Lo que aún no conseguimos entender es cómo los fines de semana se garantiza la asistencia a los usuarios, no estando presentes las únicas personas necesarias para ello.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001