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Sin candidato claro para las autonómicas

De todos los partidos catalanes, el Partido Popular (PP) es el que, hoy por hoy, tiene menos claro quién será su candidato en las próximas elecciones autonómicas, previstas para el año 2003. El PSC y ERC tendrán el mismo cabeza de lista que en 1999 -Pasqual Maragall y Josep Lluís Carod, respectivamente-, e Iniciativa per Catalunya-Verds (IC-V) presentará muy probablemente a su nuevo presidente, Joan Saura, tras un proceso de primarias. Por su parte, el reciente ascenso de Artur Mas como conseller en cap ha sido interpretado como un primer paso hacia su futura candidatura al frente de Convergència i Unió (CiU), en detrimento del líder de Unió, Josep Antoni Duran.

En cambio, el candidato del PP es una incógnita y probablemente lo será aún durante bastante tiempo, a pesar de que Josep Piqué ejerce de hombre fuerte. El peculiar mecanismo de funcionamiento interno del partido, muy centralizado, limita la capacidad de la cúpula catalana de fijar sus propios tiempos y candidatos. La decisión -tanto respecto a quién como a cuándo- dependerá exclusivamente de la dirección nacional y la elección del candidato a la presidencia de la Generalitat no es, de momento, una prioridad para Aznar.

El PP centrará ahora todas sus energías en las elecciones que deben celebrarse este año: las gallegas, en las que Manuel Fraga aspira a reeditar su mayoría absoluta, y las vascas, aún no convocadas, en las que el PP pondrá toda la carne en el asador con el objetivo de dar fin al Gobierno del Partido Nacionalista Vasco (PNV).

Después será el momento de preparar el congreso nacional, previsto para enero de 2002, y empezar a estudiar los candidatos del PP para las autonomías de régimen general, cuyas elecciones se celebrarán, en principio, antes que las catalanas. Entre las incógnitas que el PP tiene que resolver, se encuentra la elección de sus candidatos en autonomías tan importantes como Madrid, donde Alberto Ruiz Gallardón, que gobierna con mayoría absoluta, no volverá a presentarse. El PP debe abordar también el debate sobre la sucesión del propio José María Aznar como candidato a presidente del Gobierno.

Con esta agenda tan apretada, la elección del candidato del PP a la presidencia de la Generalitat va para largo. En el último congreso regional del PP, celebrado en septiembre, Aznar ungió a Piqué como hombre fuerte en Cataluña, pero mantuvo a Alberto Fernández Díaz como presidente.

Del congreso no se desprende que Piqué sea necesariamente el candidato del PP en las autonómicas. El ministro siempre ha preferido orientar su carrera política hacia Madrid, pero es consciente de que la decisión última la tomará Aznar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001