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Reportaje:Pasaportes bajo sospecha | FÚTBOL

La desmemoriada Asociación Argentina

Felman tuvo que irse del Valencia al probarse que había sido internacional con su país

Una variante de la picaresca de los años 70 pasaba por la colaboración, voluntaria o involuntaria, de los organismos federativos. Uno de los casos más llamativos fue el del delantero argentino Darío Felman, quien en noviembre de 1979 tuvo que irse del Valencia, mal que le pesara, al demostrarse que había sido internacional con su país. Y es que en esa época los clubes españoles sólo podían contar con dos jugadores no seleccionables y el valenciano ya disponía en esas condiciones del ariete también argentino Mario Alberto Kempes y del centrocampista alemán Rainer Bonhof.

Felman debió de maldecir en voz baja haber saltado al tapiz para sustituir casi al final de un partido amistoso entre Argentina y Hungría, en febrero de 1977, a su compañero Houseman. Una actuación tan breve que, oficialmente, le había pasado inadvertida a la mismísima Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En voz alta, desde luego, negó hasta el último momento haber intervenido de forma activa en aquella cita.

El Valencia se había agenciado los servicios de Felman, en calidad de cedido por el Boca Juniors, en la temporada 1977-78. A la siguiente, como su rendimiento le había convencido, le contrató ya en firme. Para ello tenía un certificado de la AFA en el sentido de que nunca había jugado con la selección blanquiazul. Pero sí que lo había hecho.

Un reportaje-denuncia del diario As destapó el asunto y desató una agria polémica. La Federación Española instó a la AFA a que confirmara, de ser real, la no internacionalidad de Felman y la primera respuesta de ésta fue la de no desdecirse. Más tarde, ante nuevas pruebas presentadas por el mencionado periódico, acabó reconociendo que Felman había jugado los últimos nueve minutos del encuentro en cuestión, pero argumentando que tan escasa participación no le otorgaba la condición de internacional de verdad.

Por supuesto, la FIFA, a la que se consultó sobre ese matiz, sacó los colores a la AFA y zanjó la controversia en perjuicio de los intereses de Felman y del Valencia, que, compuesto y sin él, emprendió de inmediato acciones judiciales contra la propia AFA y el Boca Juniors al sentirse estafado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 2001