Ley de vida
Cada año fallecen 80 de los 360 ocupantes de la Gran Residencia de Madrid, según su director, Fernando Amado. 'Casi todos los días se muere alguien', confirma Juana Barrueco, una mujer que ha pasado 18 de sus 69 años en la residencia. 'Me he endurecido. Lo siento un poco, pero es ley de vida', afirma. '¿Qué se puede esperar en un sitio donde todos somos tan mayores?'.
La convivencia casi diaria con la muerte no afecta al funcionamiento diario de la residencia. La dureza de Juana, quien afirma que 'no piensa casi nunca en ello' confirma la actitud recogida por el Instituto Nacional de Consumo. Tan sólo un 22% manifiesta temor ante la muerte (un 19% entre los que están en residencias).
Sobre la eutanasia hay más dudas. Un 27% está a favor de prolongar la vida a toda costa. Aducen motivos religiosos, ignorando quizás que el Vaticano no defiende esta postura.


























































