Un niño y una anciana, rescatados con vida
Los equipos de rescate encontraron ayer aún con vida a un niño que llevaba cuatro días bajo los escombros en la ciudad de Bhuj, epicentro del terremoto que asoló el noroeste de India el pasado viernes y se ha cobrado ya más de 20.000 víctimas mortales. Mike Thomas, miembro de un equipo de rescate británico, dijo que el niño, de tres o cuatro años, estaba atrapado y que para poder sacarlo tendrían que amputarle una extremidad. El hermano mayor del niño estaba ya muerto y su madre murió junto a él poco después de que llegasen los socorristas.
También en Bhuj, soldados sijs lograron rescatar, excavando con sus manos y sus puñales, a una anciana de 90 años que se encontraba sepultada bajo los escombros y que milagrosamente seguía viva gracias a que pudo proteger su cabeza con una vieja máquina de coser. La anciana dijo tras ser rescatada que había oído las voces de al menos otras dos personas vivas. La población de Bhuj se mantiene en una permanente vigilia, entre el miedo a nuevos temblores y la esperanza de encontrar familiares con vida. El primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, visitó ayer la zona afectada y criticó que la ayuda no esté llegando con la necesaria rapidez.


























































