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Reportaje:

Una obra colosal

Fuentes Quintana presenta el tercer tomo de la serie 'Economía y economistas españoles' dedicado a la Ilustración

El profesor Enrique Fuentes Quintana vino ayer a Valencia a hablar del pensamiento económico español en la Ilustración y acabó disertando sobre la convergencia europea, la nueva economía y los grandes desafíos que tienen sus colegas de profesión. 'Siempre he arrimado el ascua a la sardina de la actualidad', se justificaba este doctor en Economía, considerado hombre clave durante su etapa como vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía entre los años 1977 y 1978.

El profesor, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y presidente honorífico de la Fundación de la Confederación Española de Cajas de Ahorros para la Investigación Económica y Social (Funcas), presentó, con el patrocinio de Bancaixa, el tercer tomo de un ambicioso proyecto: la serie Economía y economistas españoles que, como definió ayer el propio Fuentes Quintana, no es otra cosa que 'una respuesta fundada y detallada de lo que han hecho los economistas de este país desde el dominio árabe hasta la segunda mitad del siglo XX'.

La colección, dirigida por Fuentes, consta de ocho tomos en los que 170 economistas reconstruyen el desarrollo del pensamiento económico español y sus principales protagonistas. 'Hemos intentado hacer un buen trabajo', dijo sincero tras recordar que esta especialidad es relativamente joven (la primera facultad de Económicas no se creó en España hasta 1944). 'Nadie sabía exactamente qué era un economista, pero el caso es que tuvimos éxito', agregó. La prueba de fuego para los economistas españoles se produjo, según Fuentes Quintana, con la crisis de 1959. 'En julio de ese año no había ni un dólar para importar petróleo y de ahí surgió precisamente el Plan de Estabilización de 1959, que ha pasado a los anales de la historia porque fue un auténtico revulsivo para la economía de entonces'. Otros hitos, igualmente importantes para la economía española, fueron el plan de ajuste de 1977 a 1983 y el ingreso de España en la Comunidad Europea. 'Sin los economistas no se hubiera producido', sentencia Fuentes Quintana.

Hoy existen en España cerca de 230.000 profesionales de la economía y era el momento de contar lo que 'han hecho', remarcó el catedrático convencido de que 'no acordarnos del pasado es la mejor manera de ignorar el futuro'. La serie, editada por Galaxia Gutemberg y Círculo de Lectores, se inicia con una introducción al pensamiento económico, prosigue desde los orígenes al mercantilismo, repasa la Ilustración El volumen, objeto ayer de la presentación, está dedicado a la Ilustración y al lado de Fuentes Quintana se encontraba ayer uno de los mayores expertos en esta etapa histórica, el economista Vicente Llombart. Fuentes Quintana, quien destacó el afán de los ilustrados españoles por desarrollar del país para fortalecer la monarquía dentro y fuera de sus fronteras, estableció un paralelismo con la actualidad española. 'Hoy el propósito es converger con Europa y para ello es necesario, como pedían los ilustrados, un Estado potente para crear una competencia fuerte'. El pórtico de entrada a la innovación tecnológica, una necesidad acuciante hoy en día que también preocupaba sobremanera a los ilustrados, es la educación, a juicio del catedrático universitario. 'El proceso innovador requiere una buena administración, pero también una educación que lo acompañe, mano de obra instruida...', completó el profesor, reiterando que si no hay una mejora del capital educativo habrá pocas esperanzas de desarrollo.

Otro elemento, nada despreciable, es de nuevo una herencia del modelo ilustrado y tiene que ver con saber permanentemente lo que pasa en el resto del mundo. 'Las etapas de decadencia española coinciden con la salida de los circuitos internacionales del pensamiento económico', subraya.

A modo de recomendación, Fuentes Quintana pide más reflexión a los economistas -'Los problemas económicos de la sociedad no son, tal vez, objeto de suficiente maduración'- y más diligencia a los gestores políticos para que conviertan 'lo económicamente inevitable en algo asumible'.

El cuarto volumen de la colección, dedicado a la economía clásica, lo coordina el profesor Salvador Llombart y cuenta con colaboración, al igual que el tercer tomo, de Ernest Lluch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de enero de 2001