García-Gascó pide a su nuevo auxiliar 'entrega a los alejados de la Iglesia'

El arzobispo consagra a Esteban Escudero

Agustín García-Gascó, arzobispo de Valencia, consagró ayer a Esteban Escudero como obispo auxiliar en una solemne ceremonia desarrollada en la Catedral de Valencia. García-Gascó pidio a Escudero 'disponibilidad y entrega generosa hacia quienes están alejados de Dios y de la Iglesia'. Una disponibilidad cuya ausencia precipitó la ruptura de Rafael Sanus, obispo auxiliar hasta noviembre pasado, con el actual arzobispo.

La presencia en la consagración de Escudero de una veintena de obispos nacidos en su mayoría en Valencia disipó por un momento los problemas que atravesó la diócesis a lo largo del año pasado.

Sanus, obispo auxiliar designado por Miguel Roca Cabanellas, predecesor de García-Gascó, renunció al cargo el pasado mes de julio por sus desavenencias hacia el proceder del nuevo arzobispo. Sanus fue explícito en diversas declaraciones: 'La Iglesia no se siente cómoda en esta sociedad. No digo que tenga que bendecir lo que dice la gente, pero no acaba de aceptar, de conectar en creencias, ideas, moral, en religión, en todo'.

García-Gascó sugirió ayer que había asumido parte de las críticas de Sanus cuando solicitó especial dedicación a los sectores alejados de la Iglesia.

El arzobispo comunicó oficialmente a la curia diocesana el pasado 17 de noviembre que el papa Juan Pablo II había aceptado la renuncia de Rafael Sanus como obispo auxiliar de Valencia. En el mismo acto anunció la elección de Escudero. Pero los dos hechos no tienen relación directa puesto que Escudero, considerado un moderado, cubría una vacante anterior.

El nuevo auxiliar del arzobispo, Esteban Escudero Torres, nació en Valencia el 4 de febrero de 1946. Estudió en el colegio de los Padres Agustinos e ingresó en el seminario a los 17 años. Cursó la licenciatura de Teología por la Pontificia Universidad de Salamanca y la de Filosofía pura por la Universidad Literaria de Valencia.

Fue ordenado sacerdote por el arzobispo José María García Lahiguera -que fuera confesor de Francisco Franco- en 1975 en la localidad de Carlet, donde ejerció su primer ministerio sacerdotal como vicario parroquial en la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora.

Escudero fue destinado a Roma en 1978, donde se doctoró en filosofía por la Pontificia Universidad Gregoriana con una tesis sobre el pensamiento de Miguel de Unamuno.

En 1982 regresó a Valencia para trabajar en la delegación diocesana de juventud y fue adscrito a la parroquia Nuestra Señora del Socorro, en la que continua todavía. Más tarde, asumió la responsabilidad de la delegación diocesana de enseñanza e inició su actividad como profesor de Filosofía en el CEU San Pablo de Moncada. Al erigirse en 1988 la Escuela Diocesana de Pastoral fue nombrado primero jefe de estudios y, más tarde, director cuando el centro se transformó en Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas.

Escudero ha conocido el territorio diocesano en sus visitas a las 16 sedes del instituto, que ha acogido 6.000 alumnos en los últimos 12 años. Escudero seguirá ejerciendo la dirección del instituto, pero ha renunciado a su condición de profesor del Instituto Pontificio Juan Pablo II y a la de canónigo de la Catedral de Valencia. Escudero es autor de varios libros, el último de ellos titulado Creer es razonable , y de la colección Contenidos de la fe cristiana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de enero de 2001.