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Los médicos británicos piden la supresión del boxeo

Ingle, el púgil noqueado, sigue en coma

La Asociación Médica Británica ha pedido la prohibición definitiva del boxeo después de que los cirujanos señalaran ayer que Paul Ingle continúa en estado crítico tras su combate contra el surafricano Mbulelo Botile por el título mundial de los pesos pluma. En plena discusión sobre si sería acertado vetar un deporte demasiado peligroso como abocarlo a la ilegalidad, el diputado laborista Paul Flynn se sumó al coro de críticos anunciando que el próximo año presentará ante el Parlamento una propuesta de ley para que se supriman por lo menos los golpes en la cabeza.No es la primera vez que un boxeador ansioso por revalidar un título mundial cae víctima de los puñetazos de su oponente. El caso de Ingle, de 28 años, y respetado en el Reino Unido por haberse labrado un nombre a pesar de sus humildes y poco prometedores inicios, parece haber colmado la paciencia de los representantes de los médicos británicos. Los mismos quieren convertirle en el ejemplo palpable de lo que puede suceder "cuando se denomina deporte a un ejercicio violento que consiste en golpear deliberadamente al contrario en la cabeza y los ojos. Hay tragedias ocasionales como la ocurrida, pero el problema es que los golpes que recibe la cabeza producen un deterioro grave, se van acumulando y ningún tratamiento soluciona el problema".

El boxeador herido fue derribado en el 12º asalto cuando ya le ganaba por puntos Botile. Una vez en su rincón, su patrocinador, Frank Maloney, le preguntó al médico del equipo, Steve Pollard, si valía la pena seguir. "Ingle hablaba y estaba despejado, y nos dijo que sabía que se jugaba el título en el siguiente asalto. Nada hacía pensar que ocurriría algo así", señaló. El médico añadiría luego que el boxeador había recibido más golpes que en ningún otro combate de su carrera.

La Comisión que supervisa el boxeo en el Reino Unido anunció que examinará el vídeo del combate para ver si médicos y enfermeros reaccionaron con prontitud, lo que en principio parece que sí. Y Alan Milburn, ministro de Sanidad, dijo que no se prohibirá el boxeo, a pesar de las peticiones. "Sí estudiaré todas las medidas para garantizar la máxima seguridad", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de diciembre de 2000