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Ingresa en prisión un joven anarquista por enviar cartas bomba a periodistas

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó ayer, a petición del fiscal Jesús Santos, el ingreso en prisión del anarquista Eduardo García Macías, de 21 años, acusado del envío de tres cartas bomba a periodistas. El magistrado había acordado la libertad bajo fianza de cinco millones de pesetas el pasado sábado, pero ha revocado su decisión a la vista de que un informe pericial ha confirmado que la pólvora encontrada en el domicilio del joven coincide en su composición con la de dos de los artefactos.

Se mantiene la acusación

Del Olmo recibió el jueves el dictamen de los Tedax (técnicos en desactivación de explosivos) en el que se especifica que la composición de los 40 gramos de pólvora encontrada en una bolsa en el domicilio de Eduardo García Macías coincide con la utilizada en la confección de dos de las cartas bomba recibidas por los periodistas Alfredo Semprún, de La Razón, y Raúl del Pozo, de El Mundo. Las características, sin embargo, son diferentes de las de los artefactos remitidos al también periodista de La Razón Jesús María Zuloaga; al de Abc Pablo Muñoz, o al presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, si bien estos dos últimos paquetes no eran realmente artefactos explosivos, sino sendas simulaciones.El mismo jueves el magistrado ordenó la "detención judicial a prevención" de García Macías. Sin embargo, éste no pudo ser arrestado hasta ayer en el domicilio familiar.

El joven fue trasladado a la Audiencia Nacional donde no le fue tomada declaración ni se le preguntó sobre la coincidencia en la composición de la pólvora, sino que únicamente se celebró la vistilla prevista en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para decidir el ingreso en prisión. En la declaración prestada hace una semana García Macías admitió que había mantenido correspondencia con algunos presos, pero negó haber participado en el envío de los artefactos.

El fiscal Jesús Santos reiteró la petición de prisión para Eduardo García Macías por entender que aumentan los indicios contra él a la vista del informe pericial, lo que a su juicio ha aumentado el riesgo de fuga. El defensor del presunto anarquista, Juan Ignacio Ortiz de Urbina, reclamó la libertad de su cliente al que considera inocente e insinuó al juez que la bolsa con pólvora encontrada en el registro domiciliario de García Macías no se encontraba allí antes de que se iniciara la diligencia.

El magistrado acordó la prisión incondicional de García Macías, quien ayer mismo ingresó en el madrileño centro de Soto del Real.

El fiscal Santos declaró a la salida del juzgado que el magistrado no había rectificado su decisión anterior, sino que la había revocado a la vista de los resultados de los informes periciales recibidos y que él mismo había solicitado al tener conocimiento de la existencia de una bolsa con 40 gramos de pólvora. La petición acordada por el juez había sido solicitada por la fiscalía, con carácter de urgencia, al Servicio Central de Explosivos.

"Si el juez decidió la semana pasada la prisión eludible con fianza de García Macías", según el fiscal, "fue por un criterio de prudencia judicial". Santos defendió la "rectitud, integridad y probidad" de la actuación del magistrado, que la semana pasada fue puesta en cuestión por un medio de comunicación.

Tras la nueva decisión, el fiscal señaló que la fiscalía desiste del recurso de reforma que tenía presentado y que el juez ha acordado la devolución de la fianza de cinco millones, por la que el joven había conseguido eludir la prisión.

Santos informó que por el momento se mantienen las imputaciones formuladas por la fiscalía contra el joven, que indiciariamente revisten las características de un delito de pertenencia a banda armada, y tres asesinatos terroristas en grado de tentativa. La tenencia de explosivos vendría subsumida en los asesinatos, según explicó el teniente fiscal de la Audiencia Nacional.El abogado Ortiz de Urbina anunció que presentará un recurso contra la prisión de su cliente, que calificó de totalmente injusta, y que achacó en parte a la presión ejercida desde un periódico.

La medida no afecta a la otra inculpada en el proceso, Stephanie Maurette Díaz, que permanece en libertad sin fianza, y con la única medida cautelar de prohibición de abandonar el territorio nacional sin permiso y retirada del pasaporte.

García Macías y Maurette fueron detenidos el pasado 9 de noviembre, y según informó entonces el director general del Cuerpo Nacional de Policía, Juan Cotino, se denominaban a sí mismos anarquistas y con el envío de artefactos querían protestar contra la política de dispersión de presos y reivindicar la desaparición de los ficheros FIES, en los que se incluye a los presos peligrosos que requieren un seguimiento especial.

Los artefactos que enviaban estaban confeccionados con latas de conservas a las que se les añadía un compuesto de clorato potásico, azufre, carbón vegetal y en ocasiones se impregnaba todo con gasolina. El ingenio se activaba por una pila a la que se conectaba un sistema de pinza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de noviembre de 2000

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  • La pólvora encontrada coincide con la de dos de las bombas