Gregorio Salvador considera a Elio Antonio de Nebrija el "primero de los intelectuales españoles"

1492 fue testigo de tres acontecimientos que cambiaron la historia de España y de Occidente: la toma de Granada por los Reyes Católicos, el Decubrimiento de América y la aparición de la primera gramática de la lengua castellana, de Elio Antonio de Nebrija. "Fue el primero de los intelectuales españoles, el hombre que abrió las puertas del Renacimiento en España, con una clarividencia que sólo hemos entendido en el siglo XX", dijo ayer Gregorio Salvador, vicepresidente de la Real Academia Española, en unas jornadas que ayer comenzaron en Sevilla.

Elio Antonio de Nebrija (Lebrija, 1441 o 1444-Alcalá de Henares, 1522) publicó en agosto de 1492 la primera gramática de la lengua castellana, que fue también la primera que se hacía de una lengua romance, adelantándose decenas de años a la aparición de las gramáticas italianas, portuguesa y francesa. "Elio Antonio de Nebrija fue el más ilustre de nuestros humanistas. Revolucionó la enseñanza del latín con sus Introducciones latinas, manual que abrió las puerta del Renacimiento en España", aseguró Salvador, que pronunció la conferencia inaugural de las jornadas sobre el humanista que organizan la Asociación Andaluza de Profesores de Español y el Ayuntamiento de Sevilla.El académico esbozó una semblanza de Elio Antonio de Nebrija, cuyo verdadero nombre era Antonio Martínez de Cala, que adoptó el prenombre de Elio por considerarse descendiente de los nobles romanos y añadió el sobrenombre de Lebrija por su pueblo -en el siglo XVII el habla transmutó la l en n-. "Su gramática fue un fracaso, se anticipó tanto a su tiempo que nadie entendió los motivos por los que la escribió ni su utilidad. Fue considerada una extravagancia. Sólo en el siglo XX la hemos entendido", señaló Salvador, que situó la obra de Nebrija en el contexto de la Reconquista.

"La rendición de la Granada nazarí fue el suceso más sonado de la época, comparable a la caída del muro de Berlín. El grito de '¡Granada es Granada!' se propaga por los reinos de España y en toda Europa ", resaltó. El vicepresidente de la RAE, cuya intervención llevaba por título Nebrija y la unidad de España, describió al gramático como un ilustrado "que nunca cultivó la virtud de la modestia, conocedor de la importancia de su obra, orgulloso de su sabiduría, implacable contra la pedantería y la ignorancia que consideraba barbarie".

"La unidad de España era para él como la Hispania de los romanos, una unidad religiosa y cultural, más que política", señaló, "la única que podía concebir desde sus saberes históricos". El académico explicó las tres "patrias" del autor del lema "Tanto monta, monta tanto Isabel como Fernando": la lingüística, formada por el latín (la lengua en la que leía y escribía) y el castellano (en el que hablaba y escuchaba y al que auguraba siglos de esplendor); Hispania, su espacio territorial, y Lebrija, "su patrica chica".

Salvador destacó la influencia de la obra de Nebrija en América. "Sus Introducciones latinas enseñaron latín a muchos indios, que no sabían castellano, pero sí latín", comentó, para concluir que el célebre lebrijano supo "anudar con sutileza el mundo antiguo y el nuevo", el que representaba el latín del medievo y el que florecía en el Renacimiento con el castellano. Las jornadas continúan hoy en el Paraninfo de la Universidad con una mesa redonda sobre la Sevilla de Elio Antonio de Nebrija y concluyen mañana con una conferencia de Fernando R. Lafuente, director del Instituto Cervantes, sobre el futuro de la lengua española. La Plaza del Cabildo acogerá la representación de tres pasos de Lope de Rueda y unas danzas del XVI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 24 de octubre de 2000.

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