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Tres muertos y tres desaparecidos en Murcia y Tarragona a causa de las intensas lluvias

Las fuertes lluvias caídas durante la tarde del sábado y en la madrugada del domingo causaron la muerte de tres personas, dos en Tarragona y una en Murcia, y la desaparición de tres. En Botarell, en la comarca catalana del Baix Camp, cinco miembros de una familia fueron arrastrados por la crecida de una riera y sólo se rescató a un niño de 10 años. En similares circunstancias perdió la vida una mujer y desapareció su hijo, de dos años, en plena rambla de Ramonete, en Lorca. Para hoy se mantiene la alerta de lluvias torrenciales en Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía Oriental y Melilla.

Las intensas lluvias registradas en la provincia de Tarragona causaron numerosos cortes de carretera y de la línea férrea de Reus a Zaragoza y unos 15.600 abonados se quedaron sin suministro eléctrico. En algunas poblaciones del interior, en las comarcas del Priorat y el Baix Camp, cayeron hasta 270 litros por metro cuadrado.El accidente de Tarragona se produjo a las dos de la madrugada del domingo, en la riera Ànima Blanca, en Botarell. Los cinco miembros de la familia Canals-González -el matrimonio, sus dos hijos y un cuñado- la cruzaban con un todoterreno cuando se vieron sorprendidos por un gran torrente de agua. Al intentar salir del vehículo fueron arrastrados por la corriente.

El cadáver de Gastón Canals, de 40 años, y el de su cuñado, Alejandro González, de 24, que, tras ponerse a salvo en principio, volvió para ayudar a sus familiares, aparecieron varios kilómetros riera abajo.

Hasta bien entrada la noche, la Guardia Civil, los Mossos d'Esquadra, agentes rurales y miembros de la Cruz Roja, ayudados por perros, centraron sus fuerzas en limpiar de escombros un puente en la localidad vecina de Montbrió del Camp, donde se suponía que podían hallarse los cuerpos de Matilde González y su hijo, de cuatro años. Pero la tarea resultó infructuosa.

Los cinco miembros de la familia, acompañados de unos amigos, habían visto por televisión el partido Barcelona-Real Madrid en su casa de Botarell, a la que se trasladaron hace un año y medio desde la capital catalana. Después de cenar se dirigieron en dos vehículos a Reus para celebrar la victoria del Barça. El primero de ellos pasó la riera sin dificultades, pero su todoterreno quedó detenido en medio del agua. Todos decidieron salir del coche cuando la corriente se les vino encima.

Un vecino se percató de que algo sucedía en la riera y acudió a ayudar. Pero tan sólo consiguió sacar con vida del agua al niño Cunibert González Vila, de 10 años, adoptado por sus tíos, fallecidos ayer, cuando sus padres murieron en un accidente de tráfico hace cuatro años.

Las fuertes lluvias dejaron en Murcia un resultado provisional de una mujer fallecida y su hijo, de dos años, desaparecido. Ambos, de nacionalidad ecuatoriana, fueron arrastrados a las 8.30 por un torrente de agua, lodo y piedras que se precipitaba hacia el mar por uno de los brazos de la rambla del Ramonete, en Lorca, cuando el vehículo que ocupaban, conducido por el marido de la fallecida, circulaba en dirección a Puntas de Calnegre.

El marido, Luis G. P., de 26 años, consiguió salir a tiempo del turismo y únicamente resultó herido. Cuando intentó rescatar a su familia del interior del vehículo, las aguas ya habían arrastrado tanto a su esposa como a su hijo.

El cuerpo de la fallecida, Carmen Casiont Zambrano, de 27 años, fue hallado hacia las 11.30 por unos vecinos de la zona a cuatro kilómetros del lugar del accidente. El niño seguía sin aparecer anoche a pesar de la intensa búsqueda que miembros de la Guardia Civil, Protección Civil,la Cruz Roja y voluntarios efectuaron inspeccionando todo el área.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2000

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