LA OFENSIVA TERRORISTA

El arzobispo de Granada califica de "satánica" la violencia de ETA

El arzobispo de Granada, Antonio Cañizares, consideró ayer el asesinato de Luis Portero, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, como un fruto más de la "violencia de ETA", que calificó de "satánica". Durante la homilía del funeral, a la que asistieron el presidente del Gobierno, José María Aznar; el de la Junta andaluza, Manuel Chaves, y los ministros del Interior, Jaime Mayor, y de Justicia, Ángel Acebes, Cañizares dijo que los principios de los etarras "tienen como padre a Caín".

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Miles de granadinos abarrotaron ayer la catedral de Granada con ocasión del funeral por Luis Portero y prorrumpieron en un larguísimo aplauso cuando llegó el coche fúnebre con sus restos mortales. El ataúd, cubierto con la bandera española, fue llevado hasta el altar por los compañeros del fiscal asesinado."En una sociedad justa", dijo el arzobispo Antonio Cañizares en su homilía, "jamás puede albergarse ni tolerarse la violencia asesina: ningún crimen puede justificarse, por más razones que los que lo asestan pudieran imaginar con la mentira". Después añadió: "Quienes los cometen [los asesinatos] o los incitan son enemigos del hombre, de la paz, de la sociedad; enemigos y amenaza constante de la tierra a la que dicen falsamente defender".

"No es posible construir el bien común cuando se viola impunemente el derecho a la vida, como en los asesinatos terroristas", prosiguió el prelado; "es sobre la base del respeto a la vida sobre el que se fundamentan y desarrollan todos los demás derechos".

Luego, citando al cardenal Antonio María Rouco, agregó: "Nada ni nadie nos puede apartar del amor de Cristo. Ni siquiera, el terror que pretenden sembrar en nuestra sociedad quienes no tienen más verdad que la de su propio crimen, siempre reflejo del engaño y la mentira, que tienen como príncipe a Satán y como padres a Caín y sus hijos".

Antes de la ceremonia religiosa, que paralizó el centro de la ciudad, centenares de granadinos y personalidades de la política y la justicia habían visitado la capilla ardiente de Portero, abierta a las 8.30 horas en la sede del Tribunal Superior andaluz. Jueces y fiscales de casi todo el país se desplazaron para acompañar los restos del jurista y expresar sus condolencias a su viuda, Rosario de la Torre, y sus cuatro hijos, que recibieron continuas demostraciones de cariño.

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Gritos contra el PNV

El presidente del Gobierno llegó poco después de las 12.00 horas, acompañado del ministro del Interior, Jaime Mayor, y fue recibido con aplausos y gritos contra el PNV. Aznar, a quien esperaba el dirigente andaluz, Manuel Chaves, trató de consolar a la familia del fiscal y permaneció varios minutos ante el féretro. Luego, se formó rápidamente la comitiva que se desplazó al funeral.A lo largo de la mañana desfilaron por la capilla ardiente la presidenta del Congreso de los Diputados, Luisa Fernanda Rudi; el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Javier Delgado Barrio; el presidente de la Audiencia Nacional, Clemente Auger, y el fiscal general del Estado, Jesús Cardenal. El presidente del tribunal andaluz, Augusto Méndez de Lugo, veló permanentemente el cadáver de Portero.

Entre las demás personalidades que también acudieron estaban el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado; el alcalde de Granada, José Moratalla, que estuvo acompañado por toda la corporación municipal; la presidenta del PP andaluz, Teófila Martínez; el presidente del Partido Andalucista, Alejandro Rojas Marcos, y el coordinador regional de Izquierda Unida en Andalucía, Antonio Romero.

Luis Portero fue enterrado por la tarde en Chilches, en el municipio de Vélez-Málaga.

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