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El congreso del PSOE gallego excluye de la dirección a Vázquez y sus afines

Santiago de Compostela

El IX congreso del PSOE gallego castigó ayer al alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, por sus constantes ataques a la línea política del partido. Los afines a Vázquez se quedaron sin representación en la ejecutiva gallega y, por primera vez en más de dos décadas, el alcalde coruñés también queda fuera de la cuota del PSdeG en los órganos federales de la formación socialista en Galicia. El actual secretario general, Emilio Pérez Touriño, fue reelegido con el 73% de los votos de los 495 delegados asistentes.

La dirección del PSdeG, con el apoyo mayoritario del congreso, decidió apostar fuerte en su batalla contra Vázquez, el cargo institucional más importante del socialismo gallego. Unas recientes declaraciones del alcalde coruñés -en las que se deshacía en elogios al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, y volvía a criticar los pactos municipales entre su partido y el BNG- colmaron la paciencia de Pérez Touriño. Vázquez no asistió al congreso y delegó en su más estrecho colaborador, el secretario del PSOE de A Coruña, Javier Losada. Pérez Touriño ignoró las peticiones de Losada y dejó a los afines al alcalde coruñés fuera de la nueva ejecutiva gallega, en la que se renovaron más de la mitad de los puestos. Pero, además, el congreso premió al sector crítico del PSOE de A Coruña: la concejal de esa ciudad Marián Ferreiro, enfrentada a Vázquez, pasa a ocupar el puesto tradicionalmente reservado al alcalde dentro del cupo de representación del PSdeG en el comité federal del PSOE.

Ferreiro había recibido el sábado una calurosa ovación de los delegados tras una intervención crítica con Vázquez, mientras Losada fue acogido con abucheos. Con todo, parte de los delegados -el 23,1%- castigó a la nueva ejecutiva votando en blanco (la lista de Pérez Touriño fue la única presentada). "Se está alentando la confrontación y la disidencia", dijo ayer Losada, tras conocer la designación de Ferreiro para el comité federal. El secretario del PSOE coruñés pasó por alto los numerosos ataques de Vázquez a la línea política de Pérez Touriño y, sin el menor asomo de ironía, agregó: "A pesar de todo, mantendremos nuestra lealtad".

El sábado, en la apertura del congreso, Pérez Touriño ya había advertido al alcalde de A Coruña, sin citarlo expresamente, de que estaba dispuesto a "hacer cumplir el compromiso de lealtad a un partido en el que se participa libremente". Touriño ha contado con el apoyo decidido de la ejecutiva federal, a la que pertenece y cuyo secretario de organización, el gallego José Blanco, respalda decididamente a la dirección gallega en su pulso con Vázquez. Sin embargo, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quien el sábado inauguró el congreso, evitó en su discurso ante los delegados cualquier alusión al alcalde coruñés y más tarde esquivó a los periodistas en los pasillos.

Rodríguez Zapatero, en cualquier caso, dejó patente su sintonía con Pérez Touriño y le prometió todo el apoyo para las próximas elecciones autonómicas, que Fraga medita anticipar a junio de 2001. Según Zapatero, Galicia debe ser la "punta de lanza" en la batalla para desplazar al PP del Gobierno central. El líder socialista también respaldó expresamente la línea galleguista adoptada por Pérez Touriño y que tanto irrita a Vázquez. "Tenéis que ser más galleguistas que nadie", dijo Zapatero a los delegados.

La apuesta del PSdeG por el federalismo y la concepción "plurinacional" de España, en expresión de Touriño, quedó clara con la presencia ayer, en la clausura del congreso, del líder del PSC, Pasqual Maragall. También asistió el presidente del PSOE, Manuel Chaves, quien resaltó que el PSdeG sale de su IX Congreso "fuerte y cohesionado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de octubre de 2000

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