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Un tribunal indonesio archiva el caso contra Suharto por corrupción

La suspensión del juicio contra el ex dictador indonesio Suharto, debido a sus alegados problemas de salud, provocó ayer violentas manifestaciones de protesta en Yakarta con el resultado de, al menos, un muerto y más de 15 heridos. En la madrugada, más de 2.000 estudiantes permanecían todavía en los alrededores de la casa del tirano en la capital. El fiscal general afirmó que recurrirá la decisión y tratará de que los tribunales le juzguen "en ausencia".

La polémica decisión podrá salvar al viejo general de un juicio simbólico por corrupción, pero podría provocar una nueva oleada de protestas estudiantiles como las que desataron su derrocamiento, en mayo de 1998, tras 32 años de una dictadura sangrienta y ruinosa para el país. Acusado de apropiarse de unos 570 millones de dólares (110.000 millones de pesetas) destinados a organizaciones de caridad (su fortuna alcanza los 40.000 millones e iba a ser indultado por el Gobierno en caso de condena), Suharto eludió todas sus comparecencias ante la justicia alegando problemas de salud.El presidente del tribunal ordenó ayer el archivo del caso después de que un equipo médico, supuestamente independiente, le declarase "inhabilitado" para comparecer ante la justicia. El informe médico informa de que sus problemas de corazón no son suficientemente serios, pero sí "su estado neurológico" que, al parecer, le "impide tener ideas claras y expresarse con normalidad".

La decisión del tribunal generó una furibunda protesta de unos 600 estudiantes que se encontraban en los alrededores del edificio y, tal y como se preveía, las fuerzas de seguridad utilizaron todo tipo de medios antidisturbios para dispersar a los manifestantes. En esos momentos cuatro partidarios del general fueron apaleados por la multitud y dos de ellos tuvieron que ser ingresados de gravedad en un hospital. Alrededor de unos 4.000 estudiantes, los artífices de la caída del dictador en mayo de 1998, se trasladaron posteriormente a su casa, situada en un lujoso barrio de Cendana, donde mantuvieron serios enfrentamientos con sus defensores y las fuerzas de seguridad. La policía aseguró anoche que los disturbios desatados en la capital provocaron, al menos, un muerto y más de 15 heridos. En la madrugada, más de 2.000 estudiantes aún permanecían en los alrededores del chalé más protegido de Indonesia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de septiembre de 2000

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