IX CONGRESO DEL PSPV-PSOE

Vuelco a la ponencia marco para aproximarse a la ciudadanía

Los delegados modifican con sus enmiendas el programa de acción

Contubernios e intrigas al margen, una buena parte de los 396 delegados acreditados en el IX Congreso del PSPV ha dedicado tiempo y esfuerzo a perfilar el programa de acción del partido para los próximos años. La ponencia marco, documento ideológico de partida en el cónclave, ha sido sustancialmente modificado a golpe de enmiendas con las que la base militante fuerza una política de proximidad a la ciudadanía. Educación, inmigración, servicios sociales, ecología o la sanidad han ganado frente al debate de estructura de partido.

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Desde las consecuencias de la globalización de la economía hasta el conflicto pesquero, la integración social de los inmigrantes, la formación de adultos, calidad de la enseñanza pública, capacitación profesional, nuevas tecnologías, educación sexual o el fomento de la Llei d'Ús, hasta la "necesidad" de homologar los títulos de enseñanza en valenciano provenientes de Baleares y Cataluña, los delegados han dedicado dos días a debatir las propuestas llegadas desde casi todas las agrupaciones locales.De esta forma, un documento que inicialmente se presentaba a título de declaración de principios, se ha convertido en un avance del programa electoral que los socialistas valencianos defenderán en las próximas confrontaciones electorales. Los delegados no se han podido abstraer de asuntos de rabiosa actualidad, como las intrigas del poder político para neutralizar la autonomía universitaria o el conflicto del sector pesquero, y han forzado un pronunciamiento de sus dirigentes en las comparecencias más importantes. Eso explica, por ejemplo, que los cuatro aspirantes a la secretaría general hicieran ayer referencia al parque científico que promueve la Universidad de Alicante, bloqueado por el Consell, y arrancaran los mayores aplausos cuando se acusaba al poder conservador de intentar callar las bocas del saber, la investigación y la crítica. Ese debate interno ha conseguido también que hoy Joan Ignasi Pla, durante su discurso oficial, reclame al Gobierno apoyos al sector pesquero, que no puede hacer frente al encarecimiento de los carburantes.

Los que han trabajado en la labor de pulido de la ponencia marco insistieron ayer en que el partido debe "asumir" los nuevos retos en materia económica, política, social, cultural y medioambiental. La consigna es inequívoca: recuperar la iniciativa política y social. O lo que es lo mismo: aproximarse a la ciudadanía perdida, recuperar la calle y extender la idea de que se trabaja por un ideario más allá de disputas personales, guerras internas y adscripciones familiares.

En esa línea, se han asumido propuestas para reivindicar la jornada laboral de 35 horas, atender los problemas de los profesionales autónomos, invertir en el desarrollo de la energía solar, planificar el crecimiento turístico en clave de sostenimiento y hasta renegociar la concesión de la autopista A-7 para sentar las bases que lleven a su gratuidad.

Alcàsser, Castellón, Quart de Poblet, Alzira, Botánico, Monforte del Cid, Catarroja, Russafa, Benidorm, L'Horta Nord y el Alto Vinalopó son las agrupaciones que más enmiendas han presentado en este congreso. A ellas se debe, por ejemplo, la propuesta de crear un plan de viviendas para universitarios, incrementar las protestas contra la precariedad de instalaciones en colegios públicos o perfilar un programa de rehabilitación de viviendas abandonadas para ofrecerlas en régimen de alquiler a los jóvenes.

No son pocas las enmiendas referidas a la normalización lingüística, que en opinión de los socialistas exige un compromiso firme de colaboración de las administraciones públicas. Promover el uso del valenciano desde la sensibilización social es la clave, y para ello nada mejor que pregonar los valores positivos del plurilingüismo, también en lo que a integración social se refiere.

Con todo, las modificaciones más significativas del texto inicial corresponden a las enmiendas que insisten en la necesidad de retomar el pulso ciudadano, para aspirar a recuperar el poder de las instituciones. En ese sentido, se ha debatido sobre la dinamización de las agrupaciones locales, la creación y participación en foros ciudadanos e incluso sobre la conveniencia de modernizar sedes y despachos. Un punto de partida hasta en la imagen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de septiembre de 2000.

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