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Bush intensifica su campaña en busca del voto de las clases medias

Tremendo maratón electoral -9.778 kilómetros en seis días- el que ayer comenzó George Bush, en un intento por demostrar que el resultado de la batalla por la Casa Blanca no está decidido. Bush recorrerá nueve Estados predicando que su programa también contiene elementos atractivos para las clases medias. Es un penúltimo esfuerzo por recuperar terreno frente a Gore, antes de los decisivos debates televisados de octubre.

El gobernador de Tejas sigue así el consejo -mejor sería decir la exigencia- de sus correligionarios republicanos. Angustiados ante el derrumbe del delfín de la dinastía Bush en los sondeos, personajes como John McCain y Trent Lott le instaron la pasada semana a no jugárselo todo en campañas televisivas negativas contra Gore y sudar la camiseta explicando sus propuestas concretas. El candidato demócrata ya ha recorrido ese camino con su exitoso mensaje populista de defensa de las familias trabajadoras de clase media.Renunciando a sus siestas cotidianas y sus frecuentes descansos, Bush puso ayer manos a la obra en Little Rock, la capital de Arkansas y patria de Bill Clinton. Allí afirmó que, de ser elegido presidente, duplicará, de 500 a 1.000 dólares, la deducción por cada hijo en el impuesto sobre la renta. Fue el primer paso en su contraofensiva, titulada "Planes reales para gente real".

Bush participará hoy en Chicago en el programa televisivo de Oprah Winfrey, donde hablará de la violencia en las escuelas, y mañana promocionará en Pittsburgh (Pensilvania) su idea de terminar con la penalización fiscal de los matrimonios frente a las parejas de hecho. En Cleveland (Ohio) insistirá el jueves en su plan para que los trabajadores puedan conducir hacia inversiones en Bolsa parte de sus cuotas al sistema público de pensiones de jubilación. Y el viernes presentará en Florida ideas para mejorar la cobertura médica de los jubilados.

La situación de Bush se parece mucho a la del demócrata Michel Dukakis en septiembre de 1988. Tras haber ido por delante en los sondeos, Dukakis perdió terreno frente al candidato republicano, que no era otro que el vicepresidente de Ronald Reagan y padre del gobernador de Tejas, y que terminó siendo el vencedor de aquellas elecciones. No obstante, Mary Matalin, la prestigiosa estratega republicana, insistía ayer en que el gobernador de Tejas, al que Newsweek sitúa 13 puntos por detrás de Gore, no lo tiene todo perdido.

La contraofensiva de Bush se produce en un mal momento, porque la atención de los norteamericanos está ahora concentrada en las Olimpiadas. Los norteamericanos, según los especialistas, no volverán a interesarse por el proceso electoral hasta los debates del 3, 11 y 17 de octubre, cuya audiencia podría alcanzar hasta 80 millones de personas.

Tras no haber conseguido apoyo a su oferta propia de debates, Bush se ha plegado al modelo tradicional que ya había sido aceptado por Gore. Jim Lehrer, presentador de la cadena pública PBS, será el único moderador de los tres enfrentamientos.

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