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Quien calcula ya no comprará en SEPU

Los almacenes SEPU, en La Rambla de Barcelona, cerraron ayer sus puertas. La Sociedad Española de Precios Únicos, el nombre al que corresponden sus siglas, ha estado en el número 160 de La Rambla desde 1935. El inmueble que ocupaban los almacenes, un edificio de 2.500 metros cuadrados, será derribado. En su lugar está previsto construir un hotel y un centro comercial."Quien calcula compra en SEPU" fue el popular eslogan de los almacenes barceloneses en los años cincuenta y sesenta. En su último día abierto, el gerente del centro, Juan Carlos Pérez, destacó que la afluencia de público fue la habitual en un sábado. Fiel a su propia historia, los grandes almacenes se despidieron de La Rambla con apreciables descuentos.

Desde hacía semanas, los almacenes estaban preparados para su último día. Los escaparates y muchas estanterías aparecían casi vacíos al haber ido agotando el género.

Los almacenes SEPU fueron un signo de modernidad en Barcelona al instalar las primeras escaleras mecánicas que se vieron en la ciudad.

Ahora, la empresa y el propietario del inmueble han acordado dar paso a la picota. Los propietarios han llegado a un acuerdo con el dueño del inmueble para rescindir el contrato de alquiler.

La empresa deja La Rambla, pero afirma que quiere abrir nuevos centros y piensa hacerlo en el barrio de Sants.

Con el cierre de SEPU desaparece otro establecimiento histórico en la ciudad, que en el caso de estos almacenes abarca tres generaciones de barceloneses. Hace una semana cerró sus puertas el histórico bar Velódromo, en la calle de Muntaner. En los últimos años, la ciudad ha visto desaparecer otros almacenes populares como El Siglo, en la calle de Pelai; El Águila, en la plaza de la Universitat; Capitolio, también en Pelai, y Saldos Arias, en la ronda de Sant Antoni.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de septiembre de 2000

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