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VUELTA 2000 18ª etapa

Un kazajo gana a dos quijotes

Vinokourov supera en Ciudad Rodrigo a Acosta y Laiseka, que no se entendieron

Etapa quijotesca por los montes de la vieja Castilla. Dos españoles caminaban solos, con un kazajo a su espalda. Iban directos a la meta de Ciudad Rodrigo. Txente García Acosta, navarro de Tafalla, y Roberto Laiseka, vizcaíno de Algorta. Hablan el mismo idioma, viven no muy lejos. Debían entenderse. No, no. Por supuesto, Alexandre Vinokourov (hasta ayer, cero victorias esta temporada) les adelantó en plena recta final mientras ellos se miraban con cara de odio.Vinokourov no es un tipo especialmente avispado ni rápido. Se comprobó en julio pasado en el Tour. Un italiano de Nápoles, Salvatore Commesso, le birló la etapa de Friburgo con su cuerpo rechoncho, pero ayer le tocó la lotería. Lo que en condiciones normales era una batalla perdida, limar medio minuto de desventaja con dos corredores que marchaban por delante a tres kilómetros de la meta, en Ciudad Rodrigo se le convirtió en realidad. A su favor tenía que los dos eran españoles y en estos casos acostumbra a ocurrir lo mismo, por mucho que los dos sean veteranos y tengan costumbre de ganar etapas (Txente, una en la Vuelta y otra en el Tour; Laiseka, dos en la Vuelta).

El corredor del Banesto se encargó del trabajo en los últimos 30 kilómetros. Él, con su volumen, rueda como una moto en el llano. Además, le interesaba llegar al sprint. Es más rápido. El del Euskaltel no sabía muy bien qué quería. Él no sólo buscaba la etapa; también quería escalar posiciones en la general (saltó del puesto 13º al 9º). Les habría resultado fácil entenderse. Bastaba con mirar la televisión y ver cómo la víspera habían hablado cuatro italianos: "Vamos unidos hasta el último kilómetro y allí, cada uno con lo que pueda". Pero no. Laiseka atacó sin sentido, a 2,5 kilómetros para la meta. En cuanto vio que no iba a ningún sitio, se paró. Se perjudicó a sí mismo y a su compañero, y Vinokourov llegó por detrás y les quitó la victoria. Cosas de españoles. Dijo Unzue, director de Banesto: "Laiseka no cumplió la palabra que le dio a Txente: uno gana la etapa y el otro escala en la general". Y Laiseka respondió que no hubo pacto. Cosa de quijotes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de septiembre de 2000