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OLIMPISMO El veto a una campeona del mundo

El COI se niega a que Niurka Montalvo vaya a Sydney bajo bandera olímpica

El Comité Olímpico Internacional (COI), por medio de su presidente de la comisión jurídica, el juez senegalés Keba Mbaye, negó ayer cualquier posibilidad de que la atleta Niurka Montalvo participe en los Juegos de Sydney bajo bandera olímpica. "No hay precedentes y la norma 46 de la Carta Olímpica aplicada en estos casos se hizo para evitar que los países ricos se aprovechen de los atletas de los países pobres. No hay excepciones", comentó Mbaye desde Dakar a instancias del COI. La única solución que queda ya es la difícil negociación deportiva y política de España con Cuba.

Gestiones con garantías

Keba Mbaye, vicepresidente de la Corte Internacional de Justicia, como cargo particular más importante, es el miembro del COI y de su comisión ejecutiva más respetado. Incluso no estaría descartada su candidatura a suceder a Juan Antonio Samaranch a la cabeza del COI el año próximo si no fuera porque ha cumplido el pasado día 5 los 76 años, sólo cuatro menos que el presidente. Por ello son el belga Jacques Rogge y el canadiense Richard Pound, ambos de 58, los que menos errores han cometido, los principales aspirantes.El juez senegalés contestó ayer desde Dakar, donde pasa sus vacaciones, sobre el caso de Niurka Montalvo: "La regla 46 es muy clara y se hizo precisamente para evitar lo que está pasando, la fuga de atletas de países pobres a otros ricos". Mbaye no ve similitudes ni precedentes con los casos de los Juegos Olímpicos de Moscú 80 y de Barcelona 92, porque entonces se trataba de equipos y en otras situaciones. "Es completamente distinto. Entonces fueron los comités olímpicos nacionales a los que se les prohibió usar sus banderas nacionales y llevaron las suyas o la olímpica", dice.

Antes de Moscú 80, el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, promovió el boicoteo de los países occidentales para castigar a la URSS por su invasión de Afganistán. Juan Antonio Samaranch se estrenó precisamente en esos Juegos como presidente heredando la patata caliente que había manejado difícilmente su predecesor, el irlandés lord Killanin. España, como algunos otros países que no quisieron seguir el dictado estadounidense, salvaron su participación con el quiebro de hacerlo bajo la bandera de su comité olímpico nacional o de la olímpica. En Barcelona, 12 años más tarde, la iniciativa fue del COI. Las distintas repúblicas de la desintegrada Unión Soviética pudieron participar, sin ser aún países miembros del máximo organismo olímpico, dentro de un equipo unido, la Comunidad de Estados Independientes (CEI), bajo la bandera olímpica.

Una vez cerrada la vía de la bandera olímpica, sólo quedan ya las gestiones deportivas y políticas de España hacia Cuba. La deportiva va a hacerla, porque es preceptivo, el Comité Olímpico Español, aun sabiendo que no tendrá efecto alguno: El propio presidente del COE, Alfredo Goyeneche, lo reconoce: "Es nuestra obligación recurrir ante el COI, pero sabemos que no tendrá efecto". En el COI, un alto portavoz afirmó ayer nuevamente: "No prosperará". Y añadió: "La única gestión posible es al más alto nivel político, el rey Juan Carlos, pero después de lo que ha ocurrido estos días está cada vez más difícil. La marcha de España de los atletas cubanos era uno de los peligros que había en cuanto encontrasen un motivo para tensar la cuerda. Y las negociaciones ahora, como ocurre en diplomacia, sólo se harán si existe una garantía de éxito. O se hace bien, o no se hace". La misma fuente añadió que el problema está muy complicado desde el principio por el gran enfado de Cuba con Niurka Montalvo: "Están indignados porque dejó la concentración antes de los Mundiales de Atenas 97. Aunque fuera para casarse y antes hiciera un intento de volver a competir con ellos, eso no se lo perdonan ya. Es un país muy particular. El COI apoyó en la reducción de dos años a uno a Javier Sotomayor por su dopaje con cocaína y ni así están contentos. Sus posturas son estatales, políticas, por encima de las deportivas".Cabe recordar que Cuba fue el único país de la órbita comunista que boicoteó los Juegos de Seúl 88 (ya lo había hecho en bloque en Los Ángeles 84), en apoyo solitario a la no participación de Corea del Norte. Los deportistas cubanos han sido así los únicos que han perdido dos Juegos por razones políticas. Niurka Montalvo fue una de las damnificadas en 1988.

Un portavoz del Ministerio de Exteriores español dijo ayer que las gestiones continúan, pero que aún no hay noticias oficiales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de agosto de 2000

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