Los atletas cubanos se van de España

Lágrimas en Barajas tras la fulminante decisión, relacionada con el veto a Niurka Montalvo para los Juegos de Sydney

El veto del Gobierno de Cuba a la participación en los Juegos de Sydney de la atleta Niurka Montalvo, campeona del mundo de salto de longitud tras obtener la nacionalidad española, se tradujo ayer en una medida fulminante: los 15 atletas cubanos que estaban concentrados en Guadalajara recibieron la orden de abandonar España de inmediato. A algunos de ellos "se les saltaban las lágrimas", según Antonio Román, concejal de Deportes."El secretario de la Federación Cubana de Atletismo, de apellido Guayacol, se ha presentado repentinamente en Guadalajara y ha actuado como un comisario político. En su opinión, los atletas cubanos estaban siendo maltratados a raíz de la polémica sobre Montalvo", añadió Román en el aeropuerto de Barajas mientras casi toda la delegación cubana embarcaba en un vuelo de Alitalia. El resto, nueve personas, entre ellos el ochocentista Norberto Téllez y cinco atletas más, buscaba plazas libres en otros vuelos. La orden era terminante: salir de España a la mayor brevedad.

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Varias personas cercanas a los atletas relacionaron la decisión del INDER cubano (equivalente al Consejo Superior de Deportes español) con las manifestaciones de José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo, que habló el viernes sobre un posible "replanteamiento de las relaciones con la Federación Cubana".

Al enterarse de la llegada de Guayacol, Román se presentó en el Hostal Galicia -donde "los cubanos son casi de la familia", según miembros de su personal- para reiterar la ayuda del Ayuntamiento: "Nosotros cedemos las pistas y las instalaciones, y ellos se pagan los gastos. Javier Sotomayor se entrena en Guadalajara desde hace 14 años; Iván Pedroso desde hace siete. Los éxitos internacionales de los atletas cubanos han originado homenajes populares en la ciudad varias veces, como si fueran paisanos".

Este diario pudo comprobar que los atletas no tenían la menor idea previa de su viaje a Italia. Por ejemplo, Sotomayor se entrenó ayer al mediodía con normalidad y anunció que iba a descansar hoy. En Barajas, el semblante de enfado era claramente visible en varios atletas. Ninguno de ellos quiso hablar sobre lo ocurrido.

Sí lo hizo el director del hostal de Guadalajara, Abel de Diego: "Ha sido un disgusto tremendo. Para nosotros porque la reserva estaba hecha hasta el 5 de septiembre, día previsto para el viaje a Sydney. Y para los atletas porque estaban aquí muy a gusto. La mitad han reaccionado llorando, y todos han manifestado su enojo. Para mí eran como hermanos, y su grado de integración en la ciudad era absoluto".

El veto a Montalvo se basa en un derecho otorgado por la Carta Olímpica: los deportistas que hayan participado en unos Juegos bajo la bandera de su país de origen no podrán hacerlo con una nacionalidad distinta hasta que hayan pasado tres años desde el cambio, salvo que los Comités Olímpicos de ambos países se pongan de acuerdo. Esto último es lo que ha ocurrido con los españoles Andréi Shepkin (jugador de balonmano de origen ucranio) y Nina Yivanévskaia (nadadora nacida en Rusia). La situación actual de Montalvo, de 32 años, cerca de su retirada, resulta especialmente extraña porque el año pasado se proclamó campeona del mundo en Sevilla como ciudadana española; pero el reglamento del Comité Olímpico Internacional no contempla ese caso. Su presidente, Juan Antonio Samaranch, declaró: "Yo no puedo hacer nada. La solución sólo es posible al más alto nivel". Las gestiones realizadas durante los últimos días por el Comité Olímpico Español han sido infructuosas hasta el momento. Josep Piqué, ministro de Asuntos Exteriores, anunció el viernes que el Gobierno recurrirá a la vía diplomática si es necesario.

El veto a Montalvo está directamente relacionado con la huida masiva de deportistas cubanos en los últimos años, como reconoció implícitamente José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico de Cuba: "Son cientos los atletas cubanos que venden sus músculos en países que ni siquiera les vieron nacer". Pero esa definición no encaja con Montalvo: reside en Málaga desde 1997 y está casada con un español. La atleta, calificada por Sotomayor como "una buena compañera", se siente "impotente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de agosto de 2000.

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