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La accidentada carrera dejó pronto fuera a Gené y De la Rosa

El Gran Premio de Mónaco se caracteriza por los escasísimos adelantamientos y por los numerosos abandonos. En esta ocasión, sólo 10 pilotos cruzaron la meta. Hubo dos salidas y el primer gran damnificado fue el español Pedro Martínez de la Rosa (Arrows). En la primera parrilla de salida, y antes de darse la vuelta de reconocimiento, Wurz levantó las manos indicando problemas en su Benetton. El monoplaza fue retirado y el austriaco tuvo que ir a boxes para coger el muleto (coche de reserva). Pero no sabía lo que iba a ocurrir unos minutos después.Al llegar a la curva de Loews -se toma en primera velocidad y a unos 25 kilómetros por hora-, el grupo del final sufrió un taponamiento. De la Rosa superó al británico Jenson Button sin ninguna dificultad. Cuando ya le había pasado por el exterior, el piloto de Williams tocó la rueda trasera izquierda con su neumáticos delantero derecho. Esto hizo que De la Rosa perdiera el control de su Arrows. Todos los pilotos que seguían a Pedro se quedaron taponados. Tras él estaban los dos Minardi de Gené y Mazzacane, los dos Bar de Villeneuve y Zonta, el Prost de Heidfeld y el Benetton de Wurz.

Corriendo a 'boxes'

"Ha sido una pena", comentó De la Rosa. "Jenson me tocó la rueda cuando yo estaba delante de él. Esto me hizo perder el control, realicé un trompo y provoqué el atasco de tráfico. Después del accidente, he corrido a boxes por si traían mi coche en la grúa, ya que después del accidente que sufrí por la mañana sabía que no tenía otro de reserva. Yo no quería bajarme de mi monoplaza en el lugar del accidente, pero los comisarios me han hecho unas señas muy claras".

De la Rosa fue corriendo a boxes, al igual que varios pilotos más y que Gené, que lo hizo cojeando por el dolor que sentía tras el accidente que sufrió el sábado. Pero De la Rosa ya no pudo reanudar la carrera y Gené, Wurz, Button y Heidfeld lo hicieron desde boxes.

Gené tuvo que abandonar. en la vuelta número 22, tras romperse el cambio de su Minardi. "Ha sido un difícil fin de semana. Esta mañana éramos más competitivos que el sábado durante la sesión cronometrada. En la primera salida Pedro nos ha taponado a varios al cruzarse en medio de la pista. Mi motor se ha calado porque hacía mucho calor. He tenido que volver al box corriendo y allí he cogido el muleto, que afortunadamente iba bien. Pero he notado un problema en el cambio al seleccionar las marchas y al final se ha roto. Ha sido una pena, ya que el coche rodaba a muy buena velocidad, en 1m 24,3s, lo que equivalía a los tiempos de Trulli, que ha terminado segundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000