Sotos achaca el 'agujero' de 18.000 millones de PSV al criterio usado en el peritaje

Las defensas fueron las protagonistas ayer en el juicio del caso PSV, que se celebra en la Audiencia Nacional. Era la décima sesión y continuaba declarando, por octavo día, Carlos Sotos, uno de los principales imputados. Sotos era director de la cooperativa PSV y presidente de IGS hasta 1993, año en el que estalló la crisis del mayor proyecto de vivienda social en España. El momento culminante de la sesión de ayer lo desencadenó una pregunta directa de José Federico de Carvajal, encargado de la defensa del presidente de PSV, Paulino Barrabés, otro de los imputados en el caso: "Señor Sotos, ¿podría explicarnos qué pasó con los 18.000 millones de pesetas que aparecen en el informe pericial como diferencias de tesorería en la contabilidad de IGS?Sotos, tras manifestar que llevaba esperando que le hicieran esa pregunta desde el primer día del juicio y que tenía preparada la respuesta, argumentó, dirigiéndose al ministerio fiscal en lugar de a la defensa, que ese desfase no se debe a ningún desvío de dinero como se ha insinuado. Esa diferencia, según dijo Sotos, es consecuencia de que los criterios contables empleados por los peritos minusvaloran los activos en siete partidas. A continuación, desglosó las partidas supuestamente minusvaloradas: "2.993 millones se explican por el superávit de algunas promociones, 6.000 de gestión, 1.640 por letras recuperadas de promociones que no llegaron a abonar los cooperativistas, 1.600 de UGT ...", y así hasta sumar 17.740 millones de pesetas, "con lo que la diferencia queda reducida a escombros", dijo.

"Se gastó todo. Yo no distraje nada y llevo aguantando esta tortura siete años", agregó sin dejar de mirar a Vicente González Mota, fiscal del caso. Tan insistente fue esta actitud, que el presidente del tribunal, el juez Siro García, le llamó la atención al respecto. Sotos, alterado, respondió: "Quizá emocionalmente me he pasado un poco". Instantes después, Siro García le recordó que no estaban "en un debate, sino en un juicio". Sotos, dando una muestra más de su incontinencia verbal, respondió: "Estoy de acuerdo en que esto es un juicio, señoría". Y el juez zanjó: "Da igual que usted esté de acuerdo o no".

Las otras defensas

Después del letrado José Federico de Carvajal le tocó el turno a sus otros compañeros defensores. Aunque muchos de ellos renunciaron a su turno de preguntas, destacaron las intervenciones de José Manuel Chinchilla, abogado de UGT, y del propio abogado defensor de Carlos Sotos, Miguel Bajo.

A UGT se le reclama la responsabilidada civil subsidiaria en el agujero de los 18.000 millones. Por eso las preguntas de Chinchilla estaban dirigidas a delimitar y aclarar la responsabilidad del sindicato, que impulsó el proyecto PSV.

Por su parte, Miguel Bajo insistió, durante el interrogatorio a su defendido, en los posibles beneficios que el resto de las promotoras inmobiliarias podían obtener de la crisis de la cooperativa PSV. En este punto Sotos fue tajante y acusó a las inmobiliarias de "haber hecho todo lo posible para que su proyecto fracasara y, así, adueñárselo tras la suspensión de pagos que se produjo en 1993".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de mayo de 2000.

Lo más visto en...

Top 50