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Redondo, el líder silencioso que ordenará la carga

Redondo volverá a ponerse el brazalete de capitán esta noche ante el Bayern. A falta de Hierro, lesionado, el hispano-argentino ejercerá de máxima autoridad del Madrid. Su lugarteniente será Raúl, su gran amigo en la plantilla y el jugador con el que mejor se comunica. Ambos dictan reglas en el vestuario y el césped. El tercer gol que hicieron al Manchester resultará difícil de borrar del subconsciente madridista: ese taconazo con caño que Redondo le tiró a Berg en Old Trafford, antes de darle el balón a Raúl para que marcara. Esa noche, Redondo adelantó su posición casi a la media punta. Él asegura que lo hizo porque Helguera actuó como defensa central libre, a su espalda. "Cuando Helguera juega de libre yo me siento más relevado en las funciones defensivas, y quizá eso me permite proyectarme más hacia delante". Sobre la jugada que encandiló a los espectadores, dice: "Ocurrió no porque quisiera hacer nada especial, de forma premeditada. Simplemente me encontré en esa situación y la mejor opción para irme de los defensas fue buscar la línea lateral y regatear con el tacón para buscar la pelota en la espalda del rival, por la línea de fondo. Fue una jugada que aprendí cuando era chico, en la calle. La hacía siempre". Pero nunca antes la había reproducido en España.

Redondo prefiere jugar solo en el medio centro y así lo hará hoy. Del Bosque no piensa en alinearlo junto a Helguera en el doble pivote. El cántabro actuará como último hombre. Sin embargo, el técnico no ve grandes diferencias: "No hay diferencias sustanciales entre un sistema y otro. A mí me parece que Fernando juega siempre bien, en pareja con Helguera en el medio, o solo. Cuando actúa junto a Helguera también sube a la zona de la media punta. Nada se lo impide".

Redondo es un "líder silencioso", según su ex entrenador Jorge Valdano. Con tendencia al aislamiento. Es raro que levante la voz, pero detrás de su perfil introvertido se agita un jugador temperamental y agresivo. Del Bosque le anima a que mande: "Por muchas razones, es un ejemplo para el resto de los jugadores. Es un líder en el vestuario. Probablemente debería hablar más, porque le respetan mucho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de mayo de 2000