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NECROLÓGICAS

Raúl Rettig

Abogado y ex senador chileno

Víctima de un paro cardiaco falleció el domingo, cuando le faltaban pocos días para cumplir 91 años, el abogado, político y ex diplomático chileno Raúl Rettig Guissen, que presidió la Comisión de Verdad y Reconciliación -más conocida como Comisión Rettig-, que investigó entre 1990 y 1991 las violaciones a los derechos humanos cometidas en la dictadura de Pinochet.El Gobierno ha decretado tres días de duelo oficial, y el presidente Ricardo Lagos, al visitar el cementerio Parque del Recuerdo, donde son velados sus restos, destacó que Rettig -que tuvo un papel fundamental en el restablecimiento democrático- fue un testigo privilegiado del siglo XX. Según Lagos, es "una paradoja que se vaya [Rettig] en momentos en donde muchos piensan en personas como él para poder buscar la forma en que nuevamente los chilenos nos encontremos y podamos iniciar un camino todos unidos mirando al futuro".

Rettig, cuyo funeral se celebrará hoy, fue senador del Partido Radical (socialdemócrata), subsecretario del Interior (1938-1939) durante el Gobierno del Frente Popular de Pedro Aguirre Cerda y uno de los grandes oradores que tuvo el Parlamento chileno.

Siendo joven, se batió en duelo a pistola con el entonces parlamentario Salvador Allende, aunque después ambos fueron amigos, al punto de que en 1971 Rettig fue embajador en Brasil del Gobierno de la Unidad Popular. Respetado por todos los sectores políticos, en una entrevista había afirmado que su deseo era "morir asesinado".

La Comisión Rettig, después de miles de entrevistas y la revisión de cientos de pistas, estableció que durante la dictadura murieron víctimas de violaciones a los derechos humanos o por la violencia política 2.279 personas. Un organismo posterior, creado por ley, reconoció otras 899 víctimas de la dictadura, elevando el número total a 3.197. La comisión debió soportar fuertes presiones de los militares y, al culminar su trabajo, en 1991, en un informe de más de mil páginas, el entonces presidente Patricio Aylwin pidió perdón a los chilenos por los crímenes que cometieron los agentes del Estado.

Rettig era contrario a que el ex dictador fuera procesado en España. "A Pinochet puede acusársele de todos los delitos imaginables, pero por eso sólo puede ser juzgado en Chile", decía.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000