Hermandad taurina
El 1 de agosto de 1900 moría en su casa de la calle Osario el matador de toros Rafael Molina Sánchez Lagartijo, aquel a quien el escritor Mariano de Cavia bautizara con el apodo de Califa del toreo. Este diestro cordobés fue hermano mayor de la cofradía de Jesús Caído entre 1880 y 1892 y por tal motivo, esta corporación nazarena, decidió el Jueves Santo conmemorar la efemérides luciendo la imagen titular, una talla de mediados del siglo XVII, la túnica que Rafael Molina le regalara en 1884. Desde 1922, esta talla sólo ha procesionada en contadas ocasiones, como ocurrió el Jueves Santo. La hermandad de Jesús Caído está muy vinculada al mundo taurino desde el siglo XIX hasta la actualidad. En su nómina de hermanos se encuentran Rafael Guerra Guerrita, Rafael González Machaquito, José Flores Camará, Finito de Córdoba, Enrique Ponce y Manolete.


























































