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Gates prepara una larga batalla legal para salvar a Microsoft de ser fragmentada en varias firmas

La zona de turbulencias en la que ha entrado Microsoft volvió ayer a tener una grave repercusión en sus cotizaciones en Wall Street, pero ésa no parecía ser la principal preocupación del cofundador y presidente no ejecutivo del gigante informático, amenazado ahora con una fragmentación forzada. Pese al severo varapalo judicial que declara a Microsoft culpable de violar las leyes antimonopolio, Bill Gates se declaró confiado en que el caso no terminará con la división de la multinacional. Microsoft tiene ante sí "un caso sólido para apelar", aseguró Gates, que piensa seguir negociando un pacto extrajudicial.

El cofundador y presidente de Microsoft señaló que la fórmula de fragmentación, tal y como piden las compañías competidoras, es "contraria al sentido común". Gates confirmó que Microsoft apelará el veredicto anunciado en la noche del lunes por el juez Thomas Penfield Jackson. Microsoft, aseguró Gates, tiene por delante "un caso sólido para apelar". En consecuencia, el fabricante de Windows se prepara para una batalla legal que puede terminar, en el año 2002, en el Tribunal Supremo de EE UU.En su primera reacción tras el fallo judicial, Gates afirmó que su empresa intenta "beneficiar a los consumidores" y que seguirá incorporando mejoras en sus sistemas operativos. "Hasta que la apelación concluya, nada está acabado", remachó el director general de Microsoft y mano derecha de Gates, Steve Ballmer.

El futuro de la compañía, en cualquier caso, está en el aire. Gates dejó ayer claro que seguirá intentando un acuerdo extrajudicial con el Gobierno estadounisense pero, independientemente de ello, el juez ha comenzado ya, a estudiar el posible castigo a la empresa. Las alternativas incluyen una división de Microsoft en varias compañías más pequeñas, controlar estrictamente el sistema operativo Windows o imponer al gigante informático una multa adecuada a su tamaño.

Gates no estuvo ayer sólo en la defensa de Microsoft. En línea con sus argumentos, el portavoz de la compañía, Tom Pilla, manifestó: "Continuamos creyendo que el sistema legal acabará por dictaminar a nuestro favor y defenderá nuestra habilidad de desarrollar productos de software nuevos y competitivos". "Es importante que la gente entienda que la decisión judicial es sólo un peldaño más en un proceso que podría durar años", manifestó por su parte el directivo de la compañía Bill Neukom.

Pero pese a las manifestaciones de los responsables del gigante de la informática, los inversores comprendieron ayer que Microsoft -que el lunes pagó un severo precio por el veredicto, con una pérdida de valor de mercado de casi 14 billones de pesetas- está en una posición muy delicada.

El Gobierno de EEUU que, apoyado por 19 Estados, demandó en 1998 por comportamiento monopolista al fabricante de Windows, considera que la decisión del lunes es una gran victoria. "Microsoft", dijo Janet Reno, titular de Justicia, "ha sido declarada culpable de comportamiento ilegal por un tribunal de Justicia".

La conclusión más grave del juez Jackson fue que Microsoft ha violado la Segunda Sección de la ley antimonopolios Sherman, al ampliar al mercado de los navegadores por Internet la posición hegemónica que detenta Windows en el mercado de sistemas operativos para ordenadores personales. Eso se materializó con el regalo del navegador Microsoft Internet Explorer, que desbancó al pionero en ese sector, Netscape.

Las consideraciones jurídicas chocan frontalmente con la concepción y el desarrollo del negocio que pretende Microsoft, con su fundador, Bill Gates, a la cabeza. "El éxito de Microsoft en el pasado", insistió ayer el empresario, "se ha construido sobre la innovación y la creatividad y nuestro futuro éxito depende de nuestra habilidad para continuar siendo innovadores en el mercado más rápido del mundo".

Investigación de la UE

La Comisión Europea, por su parte, ha decidido paralizar las investigaciones informales sobre el sistema Windows 98 de Microsoft hasta saber cómo termina el litigio judicial en EE UU, pese a que a nivel jurídico el veredicto no compromete a la parte europea, informa Sandro Pozzi. Bruselas sólo abrirá una investigación formal por el vínculo entre el sistema Windows 98 y el navegador Internet Explorer si el fallo del juez Jackson "no resuelve los problemas en el mercado europeo", según dijo ayer un portavoz de la Comisión.

En paralelo, el equipo del comisario europeo de la Competencia, Mario Monti, seguirá con las investigaciones abiertas contra la empresa que preside Bill Gates por su proyecto de adquisición de Telewest Communications, el contrato con Micro Leader y por el funcionamiento del sistema operativo Windows 2000.

Las autoridades de la competencia norteamericanas piensan que Microsoft también ocupa con el Windows 98 una posición dominante sobre otros mercados, además del norteamericano. Pero Bruselas prefiere mantenerse por el momento "en el asiento de atrás".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2000

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